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viernes, 20 de diciembre de 2013

¿Es posible enfermar por las vivencias emocionales?

Dr. Juan Moisés de la Serna

Resumen: El mundo emocional juega un papel destacado en cómo sentimos y padecemos, pero las emociones negativas nos va a hacernos enfermar cuando estas se anquilosa.

Los sentimientos internos, de activación, como euforia o rabia, van a sobreexcitar al organismo modificando su nivel basal de reposo, haciendo que pensemos y nos comportemos de forma distinta a cómo lo solemos hacer; igualmente sentimientos de desactivación como el duelo o la tristeza, van a reducir la actividad del organismo, modificando igualmente nuestros pensamientos y conducta.
Modificaciones por activa o pasiva, que pueden acarrear cambios en los niveles de ansiedad, la respiración, el dolor y el tono muscular, lo que a su vez va a tener efectos sobre el ciclo de sueño o el sistema inmunitario, por lo que si se trata de algo transitorio no va a tener mayores consecuencias, pero si éstas emociones se mantienen pueden acarrear problemas psicosomáticos producidos y motivados por el sistema límbico.,
Así una situación de dolor psicológico (duelo) o depresión, puede desencadenar estados ansiosos puntuales, pero normalmente se caracterizará por un estado decaído, respiración superficial y enlentecida, próxima al de la melancolía, con hipersensibilidad a los estímulos externos, como la luz, los sonidos y también al dolor, sintiéndolos estos como más intensos, estando más sensibles a cualquier “agresión” externa, también se va a perder el interés por cualquier actividad física, mostrando un tono muscular decaído y flácido.
El sueño se va a ver entorpecido por pensamientos de culpa e inutilidad que acompañan a estos estados, con recuerdos sobre las circunstancias que han motivado ese duelo o depresión, con “rumiación mental” donde se repiten una y otra vez los mismos pensamientos negativos, todo lo cual va a impedir que se duerma bien, perjudicando en cantidad y en calidad el sueño, lo que entre otros va a reducir el funcionamiento del sistema inmune que no va a poder realizar sus funciones durante la noche. Situación que si se mantiene demasiado tiempo va a afectar a todos los órdenes del organismo, empezando por el sistema inmunitario.
Una emoción de euforia o ira, va a expresarse con altos niveles de estrés, lo que va a proporcionar una “falsa” claridad de pensamiento, sintiendo que “ahora lo entiende todo”, y que puede tomar cualquier decisión sin errar. En estos estados se produce una hiperventilación, aumentando los niveles de oxígeno en sangre, con una respiración acelerada y superficial, donde se da un “estrechamiento” atencional, perdiendo mucha información que en un estado de ánimo normal le puede resultar interesante, descartando todo aquello que no sea “su objetivo”, con reducción de la sensibilidad al dolor, tanto físico como psicológico, con una sobreactivación de la tonalidad muscular, lo que le permite no “estarse quieto” y tener que deambular de un lugar a otro.
Al tener altos niveles de estrés, el sueño se va a ver perjudicado tanto en cantidad como en calidad, debido a esa sobreactivación, lo que va a reducir la posibilidad de “trabajo” por parte del sistema inmune y con ello recuperarse de las heridas y facilitar el aprendizaje.
Si se mantiene ésta situación, va a facilitar las infecciones al tener debilitado el sistema inmune, así como generar un agotamiento progresivo de los recursos del organismo, dado los altos niveles de ansiedad y por tanto de colesterol en sangre.
La atrofia del sistema límbico, va a “descolorear” la vida de la persona, no sólo en el aspecto emocional, sino en todos los ámbitos. Lo que hay que distinguir de las personas con altos niveles de Alexitimia, que van a tener dificultades en relacionarse, en tomar decisiones, en conocer qué siente su propio cuerpo y los demás, lo que le va a convertir en un “incompetente” social, ya que el resto de las personas de su alrededor van a manejarse por claves emocionales, que él va a ser incapaz de “ver” ni de procesar, mostrándose frío y distante.
Éste tipo de personas van a tener un correcto funcionamiento del sistema límbico, lo que sucede es que no han aprendido a “ponerlo en valor” o simplemente se ha “desecho” de su mundo emocional por considerarlo una “debilidad” o algo inútil.
La toma de decisiones de éstas personas, sería lo más parecido a las decisiones lógicas, frías y calculadas, las que a todos nos convendrían y que escasamente tomamos, basadas en cálculos de pros y contras, donde aquella columna que más sume, se convierte en la decisión óptima, sin dar pie a la improvisación.
Son personas que les da lo mismo aprender una receta de cocina, que un libro de derecho, que una novela “rosa”, ya que su vivencia va a ser la misma. Con marcados rasgos de personalidad encuadrados dentro del tipo D, hiperactivas, autoexigentes y con baja autoesitma.
Pero estas personas lejos de “vivir sin emociones”, como cabría pensar, lo que sufren es una “desconexión” entre el mundo emocional interno y su expresión externa, con lo que el cuerpo se va a convertir en el vehículo a través del cual dar salida a dichas emociones, produciéndose una somatización de las mismas.
Mostrando una mayor probabilidad de padecer llegar a enfermar psicosomáticamente, como la colitis ulcerosa, úlceras péptidas, trastornos vasculares como hipertensión o cardiopatías isquémicas, además de trastornos del estado de ánimo como depresión y ansiedad.
Y todo ello precisamente por su incapacidad de darle salida por otros medios, como la palabra, la escritura, o simplemente “rompiendo a llorar”.
Un reciente estudio realizado por la Banaras Hindu University (India) publicado en SIS Journal of Projective Psychology and Mental Health, analiza la relación entre la salud y la alexitimia. Para lo cual analizaron a 150 adultos donde se evaluaba la alexitimia, la salud mental y las vivencias de emociones positivas y negativas.
Los resultados indican que altos niveles de alexitimia están relacionados con una mayor probabilidad de enfermar con trastornos psicológicos, explicado en parte, por el componente de anhedonía de la propia alexitimia, con el que se pierde la vivencia positiva de las emociones, favoreciendo de ésta forma mayores experiencias negativas.

A LOS QUE SE QUEDARON DORMIDOS EN EL NUNCA


A los que se quedaron dormidos en el nunca,
a los que sueñan sus verdades y se las niegan,
a los que tienen mucho miedo
y lloran por cualquier cosa
y se ocultan la cara de vergüenza.
A los tímidos,
a los solos, a los raros,
a los que dudan y dudan
y les llaman inmaduros, débiles.
A los que duermen en la fría cama del psiquiátrico,
a las madres que cogen la mano de su hijo ingresado.
Os digo: que no nos vendan verdades, que la verdad no existe.
La Verdad y la Razón son creaciones del ser humano,
para doler, para medir.
Hay que luchar contra el silencio y la ignorancia,
no somos enfermos.
¿Quién tiene la verdad absoluta, la realidad absoluta?
¡Que la muestre, que la enseñe si puede!
¡Es mentira, mentira, no existe!
A los que llevan cicatrices por haberse rajado las venas,
a los que consiguieron no rajárselas.
A los que están paralizados de angustia,
paralizados para ser, amar, soñar.
A los que llaman vagos, idiotas, locos, débiles.
No escuchéis la voz de los que viven sólo para tener.
A los que por ansiedad fuman dos paquetes diarios.
A los que no son sociables, ni aptos, ni lúcidos,
ni extrovertidos, ni empáticos, ni asertivos, ni normales.
A los que nunca superarán un test psicotécnico,
a los que llevan medicación en el bolso y el monedero vacío,
a los que están atados ahora a una cama y no nos oyen.
A los psiquiatras que abrazan a sus pacientes
y pidieron alguna vez consejo al que llamaron esquizofrénico.
A los que tenemos certificado de disminución
y leemos a Lorca y a Nietzsche y lo que haga falta.
A los que no soportaron el túnel y se fueron para siempre,
a los que atravesamos cada día el túnel
agarrados aunque sea a las paredes negras.
A todos los que saben o quieren escucharnos
y no se fían sólo de los manuales, libros, tesis,
estudios y estadísticas.
A los psicólogos que dan besos.
A los que ya hemos transitado por el infierno y el cielo
y no queremos volver más allí.
Y sobre todo,
a todas esas pupilas dilatadas de tanta química
que miran aturdidas y absortas
pero tienen la luz más hermosa.
A todos os digo:
«No existe la locura sino gente que sueña despierta».


Fragmento del libro La mujer-precipicio, de Princesa Inca
http://radioradiola.com.ar/

martes, 15 de octubre de 2013

“Los manicomios son campos de concentración”

Por María Daniela Yaccar
El debate por la Ley Nacional de Salud Mental, aprobada en 2010 y reglamentada en mayo pasado, se coló en el Festival de Arte y Salud Mental. Según Alberto Sava, director y fundador del FAB y presidente de la Red Argentina de Arte y Salud Mental, esta ley es “revolucionaria”. “Tenemos que terminar en 2020 con los manicomios”, aseguró la directora nacional de Salud Mental y Adicciones, Matilde Massa, en una conferencia. También dio una charla Leonardo Gorbacz, psicólogo, autor de la norma y ex diputado.
El 8 de octubre, Massa hizo público en Buenos Aires el Plan Nacional de Salud Mental, que es fundamental para que empiece a tomar forma la Ley 26.657. Así que el congreso se convirtió en un ámbito propicio para canalizar dudas y esperanzas. En las charlas, el temor respecto del futuro se coló en el discurso de los usuarios del servicio público de salud mental. Es que uno de los ejes de la ley es el cierre progresivo de los manicomios para su reemplazo por dispositivos comunitarios. Esto alertó a los usuarios: “¿A dónde iremos a parar?”, preguntaron. “Supongamos que el manicomio cierra. Hay pacientes que no tenemos recursos. Cuando habla de inclusión social, ¿de qué habla?”, le preguntó un hombre a Massa. “Espero que no se cierre, que se transforme. Tenemos que ver si hay familiares, tratar de conseguir un trabajo. Estuvo en el congreso la gente del Inaes, un organismo que depende de Desarrollo Social. Inclusión social es poder tener un trabajo para contribuir en la casa del tío, los hermanos o padres”, respondió Massa. “Muchos tenemos una pensión, pero no nos alcanza para vivir”, le dijo el hombre. A eso, la funcionaria le respondió sobre la posibilidad de juntar subsidios y pensiones de diferentes organismos.
“Los manicomios son campos de concentración. No hay peor lugar. Siempre va a ser mejor un proyecto desmanicomializador”, apuntó Sava a este diario. Sobre el tema habitacional, la ley establece que la vivienda no compete al área de Salud Mental y sí a otras del Estado, que deberían resolverlo. Y en cuanto al trabajo, habla del fomento de cooperativas y emprendimientos sociales.
Luego salió a la luz una problemática que tiene lugar en General Pico, donde los coordinadores de talleres de arte no están cobrando sus sueldos. Massa dijo que estaba al tanto y que el gobierno provincial tiene todas las intenciones de pagarlos, pero que “el superior tribunal prohibió los pagos porque los talleristas no son profesionales”. Alguien planteó luego que la ley no contempla el dispositivo artístico como parte del proceso que se iniciará, pero Massa respondió que eso lo establece el plan. Otro inconveniente que quedó expuesto es “hasta qué punto se puede efectivizar la ley porque, en un país federal, el gobierno nacional no podrá inmiscuirse en políticas provinciales”, deslizó Sava.
Por su parte, Gorbacz se hizo eco de las inquietudes que habían aparecido en la charla de Massa. En la sala Melanie, sostuvo: “La ley tuvo muchas resistencias. No cambia la realidad de un día para el otro. Nos da herramientas para reclamar. Sé de las ansiedades y sufrimientos. Es posible que algunos noten los cambios y otros no, es posible que los veamos en nuestros hijos o nietos. Una historia de siglos no se modifica tan fácilmente. Estamos luchando contra el prejuicio y los intereses”. En efecto, si la ley estuvo casi tres años sin ser reglamentada fue por presiones de la corporación psiquiátrica, especialmente en su vinculación con clínicas privadas, según denunciaron en su momento el CELS, la Federación de Psicólogos y la Red de Usuarios y Familiares.
http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/subnotas/3-65369-2013-10-15.html

miércoles, 1 de agosto de 2012

“La salud mental es cultura”

Así pensaba Fernando Ulloa, el psicoanalista que murió en 2008. Ahora se reeditan dos de sus libros.
POR HÉCTOR PAVÓN - hpavon@clarin.com

Misterio, sabiduría, seducción...¡y coraje!
Pocas veces el diván tuvo un acercamiento tan profundo al entorno social como el del consultorio de Fernando Ulloa. Creador de un estilo terapéutico particular y efectivo, supo distinguirse en el mapa del psicoanálisis local por su mirada integradora, que ubicaba la problemática del paciente dentro de una imagen ampliada que incluía al contexto total y que él llamaba “cultura”. A cuatro años de su muerte, se reeditan dos libros del psicoanalista que resultan clave para acercarse a él y que, sin ser textos de divulgación, están pensados para públicos amplios que atraviesan las murallas del psicoanálisis. “La salud mental –definía–, ajustada a algunas circunstancias, es una producción cultural ”.

Libros del Zorzal acaba de publicar Novela clínica psicoanalista. Historia de una práctica y Salud elemental.

Con toda la mar detrás . Dos libros que dejan ver el trabajo de Ulloa con nitidez. En Novela Clínica..., Ulloa habla del oficio del psicoanalista y subraya la importancia que tuvo en su vida la “Experiencia Rosario”. Esta actividad realizada a fines de los ‘50 y organizada por Pichon-Rivière, tuvo como objetivo la realización de un laboratorio social, de trabajo en comunidad, y la aplicación de una didáctica interdisciplinaria. Fue un trabajo entre psicoanalistas, psicólogos y trabajadores sociales.

Ulloa siguió buscando un camino de perfeccionamiento del psicoanálisis. Por ejemplo, cuestionó los conceptos de “interpretación” y de “regresión transferencial”, según el que un paciente recrea en sesión el temor a las figuras de autoridad de la infancia.

En Salud ele-Mental Ulloa profundiza los beneficios del trabajo interdisciplinario para el tratamiento de psicopatologías. Y es aquí donde surge el intelectual y el hombre de acción que le dio a la tarea psicoanalítica la posibilidad de actuar como un diagnosticador de la realidad social a partir del paciente. Una aplicación para la sociedad basándose en la subjetividad individual. De allí se desprende un pensamiento que lo va a caracterizar: “tiene poder quien logra vencer los obstáculos personales que le impiden quererse a sí mismo , un poder que no resulta opresivo ni para sí ni para el otro”.

Ulloa fue seguidor de Enrique Pichon-Rivière, con quien trabajó en la vinculación entre psicoanálisis y política, y de Marie Langer, quien fuera discípula de Freud y una de las introductoras del pensamiento del psicoanálisis en la Argentina. Era docente de la UBA en 1966 cuando se produjo La Noche de los Bastones Largos. Con el golpe de 1976 se exilió en Brasil; al volver, participó de la creación de la Facultad de Psicología en la UBA.

Desde antes de partir al exilio, Ulloa tenía como pacientes a personas que habían sufrido la tortura. “La crueldad es el fracaso de la ternura” sostenía, y agregaba: “La crueldad; también como la ternura, es una producción sociocultural y antitética, ambas contemporáneas”.

lunes, 8 de agosto de 2011


Mitomanía y autoestima baja, dos caras de la misma moneda
Así lo confirma una investigación realizada por el Dr. José María Martínez Selva, catedrático de Psicobiología de la Universidad de Murcia y autor del libro "La gran mentira".

La mitomanía se define como la tendencia patológica a crear episodios de la propia vida, que jamás han existido. Fabulaciones y anécdotas relatadas con detalles exagerados de forma constante, son algunas de las características sobre las que se apoya el mitómano.Ernest Dupré, fue un psiquiatra francés que en 1905 diagnosticó por primera vez esta patología. Dio cuenta de cómo algunos de sus pacientes conseguían satisfacción cuando se convertían en el centro de atención al hacer de sus vidas un relato de episodios fantásticos o dramáticos, pero que en realidad nunca habían acontecido.

Una de las claves para determinar la mitomanía es diferenciar entre la mentira y la sucesión en la creación de episodios. Es decir, no es ninguna novedad, que no hay ser humano que no mienta pero, ¿cuál es el límite entre la mentira normal y la patológica?

En su libro, Martínez Selva afirma que 'puede hablarse de mitomanías no patológicas, como las apreciadas en personas que exageran o adornan todo lo que dicen, conscientes de ello y sin poder evitarlo'. En cambio en la mitomanía hay 'grandes y extensas invenciones, el contenido y la extensión de las mentiras son desproporcionados, las mentiras intentan crear una nueva y falsa identidad en el autor de las mismas que llega, incluso, a creérselas, la mentira es una característica central y persistente en la vida del paciente y la mitología de su vida pasada pasa a suplantar recuerdos verdaderos'. Es decir, para el mitómano no hay un límite discernible entre lo sucedido y lo inventado.

Indagando en los orígenes y las causas de la mitomanía, Martínez Selva ha llevado a cabo una investigación en el Instituto Mexicano de Seguro Social y arribaron a la conclusión que la patología está estrictamente relacionada con la baja autoestima y la imposibilidad de comunicación con el otro. En este sentido el mitómano tiene pánico al rechazo social, y por lo tanto busca impresionar y así, que el prójimo lo acepte y lo respete. 'Es su forma de llamar la atención -explica el especialista- , a través de la exageración o de la invención de historias o anécdotas. Adoptan una posición que les hace parecer más importantes, afortunadas, ricas o inteligentes porque quieren impresionar y que los demás puedan ver lo que ellos quieren ver, pero no son'.

Pero, ¿cuándo comienza la mitomanía? ¿es inconsciente? ¿se desata ante un hecho traumático? EL autor del 'El gran engaño' destaca que puede haber varias razones para que una persona se convierta en mitómana. Una de las causas, puede ser que la mentira se convierte en la única forma de llamar la atención o destacarse. Otras veces es un comportamiento habitual que empezó como un recurso para salir de un apuro o conseguir algo y cómo ha funcionado en ese instante, luego se vuelve reiterativo y se convierte en hábito. . Si es reiterativo y se constata que funciona ante los demás, se convierte en hábito.

Por su parte, Juan Luis Figuerido Poulain, psiquiatra y autor del artículo 'Engaño, enfermedades autoinflingidas y simulación', publicado en la revista 'Salud Mental. Atención Primaria', afirma que la probabilidad de diagnóstico de la enfermedad sucede en mayor frecuencia en pacientes que ya padecen trastornos tales como personalidad antisocial, narcisista, histriónico o border. El especialista aclara que uno de las parámetros para detectar la enfermedad es diferenciar la simulación de la mitomanía. Un mentiroso es completamente consciente de su mentira y aunque el mitómano pueda saber que está mintiendo, el interés que suscitan las historias inventadas en las personas que las escuchan los satisface y refuerza su enfermedad.

Con respecto al tratamiento psicológico, Martínez reconoce que es muy difícil que un mitómano acuda a un especialista en busca de ayuda. 'No es fácil descubrir a un mitómano. El tratamiento psicológico requiere siempre la colaboración activa del paciente. Pero esto es difícil, ya que no se consideran enfermos por ser mentirosos o, por las satisfacciones que obtienen, y así, carecen de interés por cambiar', explica.

Para Figuerido, en estas circunstancias se vuelve fundamental el rol de la familia o el entorno del paciente, y lo recomendable es hacerle entender que las mentiras no son necesarias para ganar la aceptación social.

® Vidapositiva.com

jueves, 28 de abril de 2011


Ver nota en www.pagina12.com.ar

Sociedad | Miércoles, 27 de abril de 2011
Un fallo de la Justicia porteña ordena al gobierno mantenerlo en funcionamiento
El Borda eliminó un servicio para adictos

El hospital está desde hace una semana sin gas. Trabajadores, profesionales y legisladores alertan sobre el âdesinterésâ del ministro de Salud por el hospital público. El gobierno no cumplió con las mejoras en infraestructura.

Ayer por la mañana, trabajadores cortaron la calle Ramón Carrillo para reclamar la conexión de gas.
Por Eduardo Videla
El Ministerio de Salud porteño resolvió cerrar un servicio del Hospital Borda destinado al tratamiento de pacientes con adicciones y portadores de VIH, pero un fallo de la Justicia porteña le ordenó ayer que lo mantenga en funcionamiento. El conflicto se suma a los problemas de infraestructura que padece el hospital que, desde hace una semana, se encuentra sin suministro de gas. Ayer hubo una protesta de trabajadores de ese centro asistencial, en tanto que los profesionales se encuentran es estado de alerta y legisladores de la oposición advierten sobre el âestado de abandono de algunos pabellones que hablan del desinterés del ministro Jorge Lemus por el hospital público y la salud mental de los pacientesâ.
La jueza en lo Contencioso Administrativo y Tributario Andrea Danas resolvió ayer que el gobierno de la Ciudad deberá âmantener el servicio 14-22â del Borda, como se conoce al lugar destinado a la atención de pacientes adictos. La causa se inició en octubre, cuando el asesor tutelar Gustavo Moreno reclamó mejoras edilicias en el pabellón donde funcionaba este servicio. En ese momento, el Ministerio de Salud no sólo no apeló la medida sino que resolvió que los pacientes serían trasladados a otro pabellón, que sería acondicionado especialmente, con un espacio cerrado con rejas.
Pero cuando se realizó una inspección judicial, en marzo último, la asesora tutelar descubrió que el lugar no sólo no se había acondicionado en el plazo previsto, sino que los pacientes habían sido distribuidos en otros servicios. En un escrito, las autoridades del hospital argumentan que el denominado 14-22 âno se trata literalmente de un servicio sino de un sectorâ, cuyos responsables no tomaron âninguna medida para afrontar las quejas de numerosas áreas del hospital sobre conductas inadecuadas de algunos de sus internosâ, entre las que menciona âsustracciones y agresiones sufridas por otros pacientesâ y âamenazas padecidas por el personalâ, a lo que agrega que algunos internos âsuelen deambular en grupo a cualquier horaâ y reprocha que âtampoco se ha esmerado (esa área) en otorgar altas: en 2010 sólo hubo un alta médicaâ sobre un total de 15 pacientes.
Es decir que en vez de mejorar las condiciones del tratamiento de esos pacientes, la conducción del Borda, junto a la Dirección General de Salud Mental, resolvió âla redistribución de los pacientes, efectuada âsegún concluye la juezaâ con el único criterio de su âperfil delictivoâ o su peligrosidad pero sin atender la especificidad de la problemática de las adicciones, sobre lo cual nada se diceâ.
Justamente uno de los pacientes internados por problemas de adicciones falleció el 7 de abril último como consecuencia de un incendio, en una habitación del pabellón central del hospital, originado por causas que aún se desconocen.
A estos problemas se sumó el miércoles último el corte del suministro de gas, originado en una pérdida que habría sido provocada por la rotura, al parecer intencional, de una cámara ubicada sobre el acceso de la calle Brandsen. Tras la intervención de los bomberos, la empresa Metrogas cortó el servicio a todo el hospital.
Entre otros inconvenientes, el corte afectó a la cocina, los calefactores y, fundamentalmente, las calderas, donde se calienta el agua para la higiene de los pacientes. âDesde entonces, los enfermeros usan calentadores eléctricos para poder higienizar a los pacientesâ, dijo a este diario el secretario general de la Asociación de Profesionales del Borda, Gabriel Cavia. La Asociación es una de las promotoras del recurso de amparo con sentencia favorable, en el que la Justicia ordenó al gobierno porteño realizar las obras de infraestructura necesarias y proveer recursos humanos para el funcionamiento del hospital. Esa sentencia fue apelada por el gobierno de Mauricio Macri y ahora espera el pronunciamiento de la Cámara de Apelaciones.
Para la diputada Gabriela Alegre (Encuentro Popular para la Victoria) âla falta de respuestas del gobierno porteño en materia de infraestructura está vinculada con su firme decisión de vaciar el Bordaâ. âEl cierre que quisieron hacer por decreto y que fue frenado por la movilización de los trabajadores se va a producir por abandono y falta de inversiónâ, denunció.
Un planteo similar realizó el presidente de la Comisión de Salud de la Legislatura, Jorge Selser. âLos problemas con el gas empezaron hace dos años y, si bien se hicieron algunas obras, otras quedaron paralizadas y hay sectores que carecen de suministroâ, advirtió el legislador.
Los trabajos para resolver la falta de gas se iniciaron el viernes y ayer, en apariencia, estaban terminados, âpero cuando llegó el personal de Metrogas para hacer las pruebas previas a la reconexión, no estaba el responsable matriculado de la obraâ, dijo a Página/12 Hernán Mourette, vocero de la compañía distribuidora.
Ayer, legisladores que integran la Comisión de Seguimiento de la Ley de Salud Mental recorrieron las instalaciones del hospital.
âSi bien se pudieron corregir las pérdidas detectadas, Metrogas exigía hoy firmas certificadas que no habían sido provistas por el Ministerio de Salud porteñoâ, expresaron en un comunicado. La diputada María Elena Naddeo y asesores de los legisladores Jorge Selser y Diana Maffia reclamaron, âde manera urgente, los recursos necesarios para la solución de la falta de gasâ.
Además, denunciaron que durante la visita detectaron âun serio problema de líquidos y olores cloacales en la cocinaâ, así como âun estado de abandono de numerosos pabellones que hablan del desinterés de la gestión del ministro Jorge Lemus por el hospital público y la salud mental de los pacientesâ.
eduardovidela@pagina12.com.ar

martes, 26 de abril de 2011

“…y como explicarte, desde el encierro, cuanto miedo da salir, a ese mar de dudas…”. Gustavo Cerati


Centro de Día Pichón Rivière: Que preciosura esta locura

Escrito por José Bannon
Alejandra, Laura, Anabella, Antonela, María y Fabiana son algunas de las personas que trabajan en la integración de gente con dificultades en la salud mental desde el Centro de Día Pichón Rivière (37 Nº 573 e/ 6 y 7); brindando asistencia a mas de 40 personas que requieren atención ambulatoria; lo que significa que no duermen en el lugar.

El centro trabaja de lunes a viernes de 8 a 14 horas. Los pacientes son mayores de 18 años y llegan al lugar derivados del Hospital Alejandro Korn (del cuál depende), por recomendación de sus psiquiatras particulares o simplemente por algún amigo o conocido que esté asistiendo. Durante la mañana tienen talleres obligatorios y a la tarde optativos. El primer y tercer sábado de cada mes realizan una feria americana en la sede. La mayoría de las personas que trabajan en la institución lo hacen ad-honorem y muchos son pasantes de los últimos años de diversas carreras universitarias.

Adriana (psicóloga del lugar) nos introdujo en el mecanismo de trabajo:"Tiene tres patas"; los talleres, los grupos terapéuticos y la atención familiar y comunitaria. “La idea es poder pensar al sujeto de manera integral, por eso las distintas patas del dispositivo apuntan a pensar a la complejidad del sujeto", expresó .

El objetivo es la estabilización de la persona, la recuperación de su autonomía y el trabajo sobre las capacidades individuales que en el encierro quedan sometidas y disminuidas. Este es un viejo tema de discusión en la sociedad, ya en 1925 Antonin Artaud, quien pasó casi 6 años de su vida internado manifestó en un libro llamado “Carta a los directores de manicomios” que: “Se sabe —y todavía no lo suficiente- que los hospitales, lejos de ser hospitales, son prisiones espantosas, en las que los detenidos proporcionan mano de obra gratuita y útil, en las que la brutalidad es la regla y esto es tolerado por ustedes. El instituto para alienados, bajo la apariencia de la ciencia y la justicia, es comparable al cuartel, a la cárcel, al penal”.

Metodología de trabajo

Adriana hizo hincapié en los valores y las formas de trabajo: “Acá trabajamos en equipo, no se decide nada de forma individual: ni la psiquiatra, ni las psicólogas. Todos decidimos que hacer con cada paciente". En la institución conviven cuatro áreas. Una es la secretaria de Admisión, donde se realizan entrevistas individuales, grupales y/o familiares. Otro es el Diagnostico Individual y Psicosocial, donde se reconstruye el diagnostico de cada paciente; el área de Asistencia Técnica, donde se le da un abordaje psicoterapéutico individual y grupal y por último los Talleres de Expresión. El fin de todo el trabajo es evitar la re-internación en instituciones de encierro y fomentar la autonomía de los pacientes en la sociedad. Un viejo estudioso de estos aparatos de aislamiento social, Michel Foucault, había denunciado en 1963 en el “El nacimiento de la clínica” que: "La practica psiquiatrica producida en hospitales psiquiátricos es una táctica moral, disfrazada de verdad científica".

Los talleres
“Tienen talleres obligatorios, todos los días. Los lunes, taller de danza y música; martes, taller de lectura de diarios (donde se trabajan temas de actualidad) y cocina; miércoles, taller de plástica; jueves: taller literario y los viernes, taller de feria americana donde se trabaja la organización de la feria, se realiza la búsqueda de ropa, limpieza, acondicionamiento y se ordena para colocar a la venta los sábados”, explicó Adriana.

“También tienen talleres optativos a la tarde: los lunes de reciclado (con restos de medias de nylon de mujer se tejen bolsitos y carteras), los martes de bijouterie de macramé, los jueves literarios y los viernes un taller de cine debate”, prosiguió Adriana.

Anabella, pasante y coordinadora de algunas actividades, nos introduce en el taller de cine-debate:“traemos varias películas, ellos eligen y después armamos un debate en torno a lo que se vio. Este espacio les gusta mucho y es abierto a toda la comunidad. Esto actualmente funciona en la sede, los viernes a las 14hs., también está la idea de poder llevarlo a un centro cultural. Y ahora que se sumó una pasante de cine también pensamos en poder trabajar la producción para ir viendo que surge”.

Por otro lado existe un Área de Asistencia Familiar y Comunitaria donde se ponen en común los diferentes acontecimientos con respecto a los pacientes y su participación en los talleres como así también las reconstrucciones histórico-sociales. Antonela, otra de las psicólogas de la institución, nos comentó al respecto: “Trabajamos estableciendo el lazo entre la familia y el centro. Hacemos entrevistas de reconstrucción histórica donde se va al domicilio del paciente para ver cuales son las condiciones en las que vive. La idea es establecer un nexo entre el Centro de Día, la familia y la comunidad”.

“Las personas que asisten actualmente acá han sido internadas entre 20 días y 4 o 5 meses (en algunos casos mas también). Y el tratamiento que brinda el Centro no es eterno. La forma en que se trabaja (abarcando todos los aspectos) evita que caiga de nuevo internado, pero el tiempo para obtener el alta depende mucho de ellos”, concluyó Adriana.

Con todo esto, el Centro de Día Pichón Rivière viene llevando a cabo un trabajo grandioso con personas que de otro modo quedarían destinadas a lugares de encierro donde carecerían de valorización sus capacidades personales. El centro es una herramienta mas para abordar la problemática que tiene infinitos componentes de actores y espacios y por lo tanto, se necesita de la “conciencia” de toda la comunidad para facilitar los procesos de integración e inclusión.

Y para el final una de las máximas de un gran loco, Friedrich Nietzsche: "Hay siempre algo de locura en el amor; pero siempre hay algo de razón en la locura".

lunes, 17 de enero de 2011


Superar el manicomio
Salud mental y atención psicosocial
Paulo Amarante

Prólogo por Alicia Stolkiner

Celebro la iniciativa editorial de publicar en español este libro de Paulo Amarante, compañero de ruta e interlocutor privilegiado sobre prácticas en salud mental subjetivantes y promotoras de derechos. Agradezco que me hayan brindado la posibilidad de prologarlo, que es una manera de recibir a un amigo. Bienvenido Paulo, una vez más, a nuestro idioma.
Este texto contribuye a fortalecer los vínculos con el pensamiento en salud colectiva de Brasil, cuya originalidad y potencia nos es tan valiosa. Desde el Laboratorio de Estudos e Pesquisa em Saúde Mental (LAPS) de la Escola Nacional de Saúde Pública, Fundaçâo Oswaldo Cruz en Río de Janeiro, Paulo Amarante, y un grupo de colegas desarrollan teorías y promueven prácticas transformadoras, aportando a la concreción del enlace entre salud mental y derechos humanos en el contexto de la universalización del derecho a la salud en Brasil. Se trata de una producción que aúna desarrollo teórico, técnico y decisión política, y que encuentra no pocas resistencias a la par que convoca alianzas y solidaridades. Baste señalar algunas de sus líneas de investigación: “Cartografía de los nuevos servicios de salud mental en Brasil”, “Internaciones en Psiquiatría: propuesta de construcción de Observatorios de Ciudadanía y Protección de Derechos de las Personas con Trastornos Mentales”, “Locura, Arte y Cultura”, “Salud Mental y Derechos Humanos”, entre otros.
Paulo Amarante ha sido un gestor fundamental de los Fórum de Saúde Coletiva, Saúde Mental e Direitos Humanos en su país, a la par que un constante colaborador solidario de los Congresos de Salud Mental y Derechos Humanos que organiza la Universidad de las Madres anualmente en Buenos Aires.
En Brasil, el movimiento de salud colectiva logró una articulación innovadora entre producción teórica multifacética e interdisciplinaria -de notable rigor académico- y el desarrollo de prácticas político sectoriales transversales. Fue producto de este proceso el reconocimiento de la salud como derecho en la reforma constitucional de 1988. A su vez, este fue el punto de partida del desarrollo del Sistema Único de Salud (SUS). Así, Brasil fue el país del subcontinente que, con la reforma en los ‘90, tendió a la generación de un sistema unificado y universalista, mientras en otros -tal el caso de Argentina- se profundizaba la brecha de inequidad en el acceso y posibilidades de asistencia, en el contexto de una reforma basada en la lógica de mercado.
En ese marco se dieron los procesos de transformación en Salud Mental cuya experiencia recoge este libro y de las que el autor fue protagonista. La creación de los CAPS (Centros de Atención Psicosocial) acompañó la crítica y limitación a las internaciones prolongadas y deteriorantes en instituciones manicomiales subsidiadas por el estado.
El libro comienza con una presentación en la que el autor explicita inicialmente el origen de su implicación con la temática. Luego detalla los objetivos -“hacer reflexionar al lector sobre el proceso que va desde la psiquiatría y los manicomios a los proyectos actuales de construcción de un nuevo ‘lugar social’ para las personas en sufrimiento mental”- para finalmente introducir de manera sintética los desarrollos de cada capítulo. En ellos, el recorrido conceptual va historizando el proceso de constitución del modelo asilar-manicomial y definiendo los alcances del campo de la salud mental. Luego, en el capítulo 5, “Caminos y Tendencias de las Políticas de Salud Mental y Atención Psicosocial en Brasil”, los conceptos desarrollados se plasman en el proceso específico de su país, incluyendo la articulación entre salud mental y el programa de Salud Familiar.
Los desarrollos teóricos son acompañados y sostenidos por experiencias. En el capítulo 4, “Salud Mental y Atención Psicosocial”, se narra, como ejemplo, la historia de una mujer encerrada en una celda de uno de aquellos hospicios, olvidada hasta que murió de hambre y frío, cuyo cuerpo, retirado años después, dejó una huella imborrable en el piso. Antes de que la dirección del hospital levantara las baldosas como forma de abolir esa silueta impresa, Paulo Amarante y sus compañeros la fotografiaron y publicaron. La narración apoya en análisis de la facilidad con que, frente a estas formas extremas, las iniciativas de transformación se han visto reducidas a una simple reestructuración de modelos de asistencia. Por el contrario, el autor plantea que el verdadero desafío es superar esta reducción, considerando el campo de la salud mental y de la atención psicosocial como un proceso complejo que debe recuperar la condición de ciudadanía y de sujeto de derecho de las personas que han sido atrapadas en los dispositivos manicomiales. Comparte en ello postulados con el proceso de abolición de las instituciones psiquiátricas en Italia y retoma algunos de los pensadores de la antipsiquiatría más radical, como Ronald Laing.
No creo necesario adelantar extensamente el texto al lector porque la presentación que hace el autor es una excelente apertura. Pero desearía agregar una última observación sobre la integración regional, la configuración de un bloque de países de América Latina. Me refiero a la integración en su sentido más amplio, a la de la cultura entendida como intercambio y transformación entre diversos. Una perspectiva que ha abierto posibilidades para el subcontinente. Ella nos dará en el futuro, espero, la posibilidad de prescindir de las traducciones aunque cada uno mantenga el territorio de su lengua.
http://www.topia.com.ar

sábado, 9 de octubre de 2010


Muchas y tantas cosas he recibido en los últimos meses, muchas y tantas descarté, muchas no habría deseado dedicar un minuto de mi vida a leerlas, y otras tantas son excelentes y siguen actuando de fortalecedor (ante la gran debilidad que el alma muchas veces siente)...
Éste texto de Alejandro Palomas, es uno de esos mensajes que no puedo dejar de publicar en menos de un minuto, porque cuando uno toma el rol de "acompañante" es de por vida, es para siempre, es sin recreos, es sin vueltas, es sin "peros", es sin "pagos", es sin esperar nada a cambio; y muchos no lo entienden,un pequeño, pequeñísimo porcentaje de seres cercanos antes de la realidad actual, se mantienen cerca a partir de ésta realidad...
Uno juega a un torero ciego, que enfrenta un toro rabioso y enorme (la vida cotidiana), y aprende a seguir adelante, haciendo de cada paso (el día a día), la única posibilidad, nada a proyectar, más a allá de hoy...
A quién se acompaña se lo hace desde el amor más profundo, y un logro, una mirada, un avance, borra toda angustia y toda pérdida previa...
No se imagina la vida sin ese ser a quien se ama y acompaña y sostiene y contiene, uno dedica su vida al nuevo rol y nunca se arrepiente de hacerlo...
¿Acaso si existiera arrepentimiento en la compañía, existiría amor verdadero?
Ninguno está lejos de padecer, y en el mientras no nos toque en el reparto, hay que sostener y contener a quien sufre...
Gracias Alejandro Palomas por lo escrito!!!
Mabel.-



Recordando a los que están
Este homenaje va pues para los padres, las madres, los hermanos y hermanas, las parejas y los amigos que apoyan, sufren, refuerzan, velan y atienden a las víctimas de la enfermedad mental que la vida les ha puesto en el camino.

Autor: ALEJANDRO PALOMAS

Mi post de hoy quiere ser un recordatorio y también un homenaje a todos aquellos (hombres y mujeres) que acompañan a diario -y en muchos casos desde la infancia- a los millones de personas que sufren algún tipo de enfermedad mental. Tan solo en España, los datos oficiales barajaban recientemente (en cifras publicadas por el Ministerio de Sanidad) 400.000 enfermos mentales severos crónicos y apuntaban a que una de cada cuatro personas sufriría algún trastorno mental más o menos grave que requeriría ayuda profesional a lo largo de su vida.

Quisiera, en un mes como este, volver la vista a un colectivo que, sin serlo oficialmente (y sin haber sido reconocido como tal), vive en gran medida entregado a la gestión del acompañamiento, sumergidos en una labor para la que no existen vacaciones, ni descanso, ni muchas veces alivio. Y cuando hablo de “acompañamiento” no me refiero a la compañía profesional ni a la que brindan las instituciones (enfermeras, médicos, centros de día, instituciones sin ánimo de lucro, voluntarios…), sino a los seres humanos que viven en compañía de un enfermo mental al que les une un lazo familiar o un vínculo emocional que, como ocurre con muchos otros, se renueva a diario –se refuerza a diario-.

Este homenaje va pues para los padres, las madres, los hermanos y hermanas, las parejas y los amigos que apoyan, sufren, refuerzan, velan y atienden a las víctimas de la enfermedad mental que la vida les ha puesto en el camino. Mi homenaje va para los invisibles, los que aguardan en las salas de espera de los hospitales de día a que niños, adolescentes y adultos de todas las edades aprendan a gestionar con normalidad una realidad salpicada de minas, amenazas y sombras que para ellos es, muchas veces, sinónimo de un sufrimiento insuperable. Mi voz está hoy con los que conviven con la enfermedad mental sin participar de ella, sin juzgarla, gestionándola desde la intuición –algunos con más recursos, otros con lo poco o mucho que da el cariño- y dando a diario una lección de entereza y de claridad emocional que yo admiro y que, a día de hoy, me paraliza por potente, por vital.

Ahí fuera –muchas veces ocultos de los ojos de esa gran mayoría que somos todos y todavía aparcados, estigmatizados, ensombrecidos y arrinconados porque sigue vivo el miedo y el rechazo a cualquier manifestación de enfermedad- hay un mundo de millones de personas que viven por dos, desdoblados. Son hombres y mujeres cuya cotidianidad está en gran parte dedicada a normalizar el día a día de un ser humano con el que de un modo u otro conviven: gestores emocionales de primera clase que se baten el cobre con lo más inmediato y a los que no vemos porque es más fácil reconocer y evitar al enfermo mental que admirar a aquellos que dedican gran parte de su energía a mimarlo, a cuidarlo y a velar por integrarlo en una realidad que sigue agrediéndolo, castigándolo muchas veces con más dureza que la que teme encontrar en el laberinto de su propia enfermedad.

Hoy quiero recordar a quien se apuntala contra la enfermedad mental y da su apoyo incondicional al enfermo. A quien no le tiene miedo porque el amor que siente por él puede con eso y con mucho más.

Sé que estáis ahí y que a veces –muchas- cuesta y duele seguir.

Sois grandes maestros. De todos. Gracias.

Sobre Alejandro Palomas (1967): Es escritor, guionista y conferenciante. Autor, entre otras, de las novelas Tanta vida (MR Ediciones) y El secreto de los Hoffman (Plaza y Janés), suya es también la obra de reflexión emocional El cuaderno del mago (Donde aguarda la felicidad) en MR Ediciones.

martes, 15 de junio de 2010


Aspectos del estigma sobre las enfermedades mentales
Hasta que no definamos de qué estamos hablando cuando decimos estigma y discriminación no se podrá lograr mucho.
A continuación, algunas ideas que surgieron en la discusión sobre estigma en la conferencia de Jerusalén y otras.


ESTEREOTIPIFICAR
1. Agrupar o clasificar a las personas bajo un rótulo y atribuirle las mismas características a todos los individuos comprendidos bajo ese rótulo.
2. El hacer generalizaciones sobre grupos de personas.
3. El emitir juicios acerca de las personas basándose en su aspecto.
4. Ser incapaz de ver a las personas como individuos con sus características individuales.
5. Usar estereotipos para guiones o argumentos cinematográficos o televisivos de suspenso.


REFORZANDO EL ESTEREOTIPO
1. Las personas no tratadas que deambulan en nuestras calles presentan una imagen que suscita temor y deseos de evitarlos.
2. En algunas sociedades, la excentricidad es bien aceptada, en otras, las personas deben adaptarse a las sociedades en cuestión para ser aceptados.


ASOCIACIONES HISTÓRICAS
1. La idea que los trastornos psiquiátricos tienen que ver con lo sobrenatural.
2. Un sentimiento casi innato de pavor en muchos miembros de la sociedad.
3. Miedo a asociarse con alguien que tenga un trastorno mental.
4. Recuerdos de la sociedad de las -casas de locos o de orates-, como se observa en filmes tales como -The Snake Pit- realizada por allá por los años cuarenta.
5. La falta de confianza del ser humano en cuanto a lo impredecible.


IGNORANCIA
1. Falta de conocimiento y falta de conciencia del público acerca de cómo estos trastornos afectan a las personas.
2. El atribuir pensamiento lógico y racional a las acciones de las personas con psicosis.
3. Estar dispuesto a mofarse de la enfermedad mental.
4. Discriminación por parte de la sociedad y del gobierno contra personas con estos trastornos con respecto a empleo, viajes (visas), etc.
5. La clase trabajadora de la salud mental suele no estar capacitada y suelen ser ignorantes en cuanto a conocimientos nuevos y actualizados en este campo.


ABUSO
1. Las personas que están recuperándose de enfermedades mentales o con enfermedad inestable son muy vulnerables a individuos sin escrúpulos que los embaucan o abusan de ellos.
2. Personas enojadas por el comportamiento de los individuos con enfermedad pueden abusar físicamente de ellos.
3. Existe la vulnerabilidad a la coerción por cultos religiosos, usuarios de drogas, narcotraficantes y otros.

LENGUAJE
1. El uso de palabras con connotación desagradable.
2. El uso de palabras abiertamente ofensivas, por ejemplo, psicótico.
(Curiosamente un grupo de usuarios se denomina a sí mismos -los locos-. )
3. La descripción de los trastornos con adjetivos crudos como -horrendo, incurable-.
4. Encontrar términos adecuados para describir experiencias.
5. El uso de un lenguaje que juzga, que tilda.
6. La connotación peyorativa de palabras que fueron usadas originalmente para describir las condiciones de las personas.
7. Desestimar cualquier cosa que diga alguien que ha tenido/ un trastorno mental, considerándolo un pensamiento delirante o que simplemente no debe ser considerado.

BENFICIOS DEL LENGUAJE
1. Encontrar expresiones más adecuadas que devuelvan la esperanza, por ejemplo –tratable-.
2. Ser capaz de preguntarle a aquellos que han experimentado trastornos mentales si pueden sugerir mejores maneras de usar el lenguaje.
3. Pensar antes de hablar.
Ponerse en la situación del otro.

4. El escuchar y el conversar con ellos.


VALORANDO A LAS PERSONAS CON TRASTORNOS
1. Los individuos no debieran ser caracterizadas por los trastornos que sufren.
Un individuo es mucho más que sólo eso.

2. Tiene más valor buscar las habilidades de los individuos que reforzar los elementos de sus discapacidades.

CAMBIANDO LAS EXPECTATIVAS
1. Mejores medicamentos y un mejor manejo de los trastornos indican que hoy en día la recuperación es una esperanza muy real.
Obtener un mejor ingreso para aquellos que tienen estas discapacidades puede tornarlos menos susceptibles a la discriminación.

martes, 1 de septiembre de 2009


HACIA UNA TEORIA DE LA ENFERMEDAD UNICA
DE COMO Y PORQUE LAS DISCIPLINAS DEL ARTE DE
CURAR DEBEN DEJAR DE EJERCER VIOLENCIA



El modo recortado con que las profesiones clásicas encaran las
enfermedades conocidas, no es otra cosa que una manera de
ejercer violencia sobre una persona que esta padeciendo y
necesita ayuda
Así estas se hacen cómplices de la violencia del sistema.
Luego la familia la reproduce amparándose en la autoridad
profesional.
Esta es una de las tantas formas en que la familia ejerce
violencia sobre sus miembros.
Cada médico, cada psicólogo, cada agente de salud tiene no solo
la responsabilidad sino la obligación de entender, de decodificar
cual es el mensaje que la persona que lo está consultando
expresa con el síntoma que presenta.
Esta no es tarea sencilla y va a requerir de una revisión de la
Medicina y de la Psicología a través de la Psicología Social y la
Poética; ya que en el síntoma se expresa el lenguaje del
inconsciente.
Todo síntoma es lenguaje poético disgregado.
Los síntomas son imágenes verbales y visuales disgregadas
entre si.
Debemos considerar entonces
· que toda enfermedad es una enfermedad sistémica
· que el síntoma denuncia la violencia que el sistema está
realizando sobre una persona
· que lo hace a través de sus estructuras familiar, social,
laboral o médica
· que estas estructuras no pueden resolver la violencia del
sistema por ser parte integrante del mismo
A veces la persona se refugia en el síntoma como la única
manera de seguir creando
Se preserva así de la violencia del sistema aún a costa de su
propia vida.
De una vida con calidad.
Esas conductas repetitivas y reiteradas son lo que el
Psicoanálisis llama “compulsión de repetición” y la Teoría
Sistémica “más de lo mismo”.
Por lo tanto toda medicación que enmascare el síntoma esta
ejerciendo represión.
En lugar de curar enferma y complica el cuadro.
Es muy común encontrar gente que enferma y se hace asesorar,
no consultan se aíslan del problema y mejoran.
Estas personas son hábiles manipuladoras de las relaciones
interpersonales.
Tienen una absoluta intolerancia por los logros del otro los que
son vividos por ellos como un ataque a si mismos.
Se defienden mejorando y es muy común que la persona que
tuvo el logro se altere.
En su imaginario el manipulador vive su mejoría como la mejor
manera de destruir al otro y hasta el mejorar se convierte en un
algo deseable por este efecto vincular destructor.
La persona que está próxima a él se enferma por este
mecanismo.
Lo hace por carecer de una lectura adecuada del fenómeno y
tambien por no tolerar la violencia que se esta ejerciendo sobre
ella.
No encuentra otro refugio más que en la enfermedad.
Estas últimas son personas que no saben manejarse con la
perversión del otro.
Este efecto iatrogénico se conoce como el mecanismo indirecto
de la envidia.
Muchas otras personas se someten al poder que tienen las
profesiones clásicas y se convierten en neuróticos crónicos.
Otros eligen morir y contraen enfermedades terminales.
Algunos renuncian a la vida plena y se refugian en la psicosis
Axial evitan no solo la violencia sino también el riesgo de
enfermedades terminales.
Se sabe que en los hospicios no hay incidencia de cáncer o
infarto.
Hay personas que temen las relaciones sociales porque las
encuentran violentas.
Se refugian en sus familias convirtiéndose en borderlines.
Construyen distintos síntomas que expresan sus dificultades de
crecimiento.
A saber:
· oscilaciones de sus estados de ánimo
· explosiones en distintas áreas de expresión de la conducta,
etc.
Podríamos concluir entonces:
Si las disciplinas que tradicionalmente se han ocupado del arte
de curar quieren seguir haciéndolo deben:
· No generar hiatrogenia
· Asumir el desafío de comenzar a realizar un trabajo de
revisión de sus viejos conocimientos
· Partir de estas nuevas consideraciones que se imponen
dado que es necesario dejar de ejercer violencia sobre el
ser humano.

Lic Rebeca Cohen

Este trabajo esta publicado en la página de Internet de la
Sociedad de Medicina Antropológica de la AMA.