La psicología social, como disciplina y herramienta técnica, instrumenta para el abordaje, indagación, diagnóstico, planificación y operación en los distintos ámbitos en los que se cumplen procesos de interacción. Estos ámbitos, caracterizados como ámbito grupal, institucional y comunitario, pueden ser abordados desde un esquema conceptual común, pero presentan variables específicas que requieren manejo técnico diferenciado. Enrique Pichon Riviere
CONTADOR VISITAS
domingo, 4 de mayo de 2014
Cada uno no hace lo que Puede, hace lo que Quiere
¿Cuándo habrá surgido esa idea en la Sociedad Moderna? O ¿es anterior a ella?
¿Cuando los valores éticos y morales regían el modus operandi?
Imaginemos situaciones, y pensemos, revaloricemos las actitudes y las palabras del paradigma.
Estoy convencida que SIEMPRE, y CADA DÍA, hago lo que DEBO HACER, que es un modo de hacer lo QUE QUIERO, porque más allá de la ardua tarea, más allá del cansancio y el agotamiento, elijo y elegiré hasta tanto Dios me acompañe en mi fortaleza de espíritu -porque el cuerpo se queja- HACER LO QUE DEBO HACER, PORQUE ELIJO HACERLO, O SEA POR QUE QUIERO, y no PORQUE PUEDO...
Mucho ha cambiado la sociedad actual y valores que en el antiguo eran cotidianamente concretos, hoy son "debo priorizarme-debo pensar en mi- debo hacer lo que me gusta", y si bien y ratifico viovo diciendo en mis charlas y a mi gente que deben hacer una bandera del "NO ME GUSTA- NO QUIERO - NO TENGO GANAS", la limitación es tan clara como lo son los valores humanos...
Ejemplifico:
¿O vemos como normal padres que educan a sus hijos sin verlos?
¿O tomaríamos como normal no acompañar a un padre en los últimos años de vida reclamando sus fallidos?
¿O tomaríamos como natural mentir sobre la vida de los adolescentes convicientes, sobre sus usos y costumbres para que se vaya del hogar?
¿O sería una práctica aceptada que una persona mienta sobre otra al punto de disparar historias e historietas generalizadas para destruír?
¿O tomaríamos como natural la violencia física, psicologica o en cualquiera de sus formas?
¿O sería logico que las familias se desarmen por lo no dicho, por lo no hecho, o por lo mal hecho o lo mal dicho?
Sinceramente, no lo dudo, conozco personas que han nacido ya peleando con la vida, y hoy son artesanos de buenas acciones, conozcos seres que irradian tanta luz, como opacas fueran sus experiencias, se de muchos que han sabido del padecer y no se inmolan en banderas de victimización...
Y en ellos me apoyo, en ellos creo, de ellos espero sólo buenas cosas, buenas acciones, buenos frutos.
Imposible si se siembra con desamor cosechar sentimientos, y hablo de cada uno de nosotros, nos vamos creando, nos vamos haciendo...
Pensémonos, hagámonos, trabajémonos, ésta vida es única, y podemos intentar engañar a muchos, NUNCA PODREMOS MENTIRNOS A NOSOTROS MISMOS, basandonos en que seamos personas sanas, con una mente limpia de irregularidades patologicas. Aconsejo en el caso contrario tratarse, e intentar mejorar, buscar la mejoría, porque lo malo hacía afuera, sólo viene del adentro...
martes, 30 de octubre de 2012
MALTRATO SOCIAL- Segunda Parte
Y como siempre ocurre, todo lo bueno, si es en exceso, es dañino; o es más si no es encuadrado, termina siendo perjudicial.
Eso es lo más fácil de ver, en los mails, y publicaciones falsas sobre búsqueda de personas, muchas veces recibimos supuestos pedidos desesperados de padres, madres, parejas, amigos, compañeros de estudio o trabajo, de personas que si investigamos un poco, nunca existen, o no responde el nombre con la foto, ni el lugar de vida de la supuesta persona buscada.
Mi pregunta es, ¿cuál es el fin que alguien puede buscar dedicando tiempo en dañar los datos de una persona y publicarlo con una foto de otra, o incluso con todos los datos reales, menos que esa persona ha desaparecido, ya que sigue con su vida cotidiana normal?
Como se llamaría eso, si tuviéramos que darle un nombre?
Es otro modo de MALTRATO SOCIAL. Son muchos los que reproducen de modo geométrico el mensaje durante días, que se hacen años, imaginen: Si tengo cuatro correos de mails, y sumo alrededor de 500 contactos reales, y envío un correo de búsqueda de persona falso, para "molestar a alguien", y cada uno de esos contactos los reenvía a los propios, y éstos a los suyos y así, en un año ¿cuántas personas han leído ese mail? Han relacionado ese rostro con ese nombre, y ese rostro y nombre con esa historia de desaparición?
Aún más, imagine estimad@ lector/a, que un día alguien invente un mail de esa característica con su rostro y otro nombre, o con su rostro y nombre, o con su nombre y otro rostro, y nunca pueda parar esa rueda loca de multiplicación virtual, ¿qué sentiría?
Lo tremendo de todo ésto es que, la perversión llega a lugares difíciles de imaginar, pensar en que hay personas que dedican creatividad y tiempo para el "molestar a alguien", es casi inaudito.
Un gran ejemplo es el de una supuesta niña de 13 años que los padres supuestos, buscan supuestamente hace dos años desde Córdoba, Argentina, ella es la supuesta Ashley Flores, y Ashley Flores NO EXISTE, su verdadero nombre es Corina Acevedo, no tiene nada que ver con la cadena creada en las redes Argentinas, y desconoce los fines, ha visto su nombre reenviado en millones de correos electrónicos durante más de dos años.
La niña nunca ha desaparecido y vive con sus padres en Illinois, Estados Unidos, según reza uno de los miles de desmentidos que aparecen en Google u cualquier otro buscador que existen en la red.
"Estoy cansada de que mi nombre sea usado en algo que parece un fraude", dijo a Diariolibre .com.
Corina le pide a todo el que reciba el correo electrónico que no lo reenvíe para no contribuir a que este fraude se difunda.
Se aconseja cuando aparezca un mensaje como éste, donde la persona buscada es niño, niña u adolescente, entrar a la página de Missing Children, para ratificar si es real, dado que se comete un doble error de no serlo, pues si la persona apareció padece el ver repetido innumerables veces su rostro, y de ser mentira igual.
Mabel Ieraci.-
lunes, 23 de mayo de 2011
MALTRATO LABORAL
domingo, 13 de marzo de 2011

Apartan a la cúpula de la Unidad Penal 48 de San Martín
(AW) La serie de denuncias sobre las torturas que reciben los presos de la Unidad Penal 48 de San Martín derivaron en su clausura. El pabellón tenía una sobrepoblación del 244 %.
La Comisión por la Memoria a través del Comité Contra la Tortura, acompañada por el CELS inspeccionó el jueves 10 de marzo la Unidad 48 de José León Suárez. Ttras constatar y denunciar las graves condiciones de detención de las personas allí alojadas se convocó al Ministerio de Justicia que dispuso la inmediata clausura del Pabellón 12 y el desplazamiento de las autoridades de la Unidad y el Complejo carcelario.
En el recorrido, que se centró en el pabellón 12 del Penal, se pudo constatar que los detenidos se encontraban hacinados y en pésimas condiciones de alojamiento. Había 554 personas detenidas en toda la unidad siendo 450 el cupo fijado por el SPB. Esto indica una sobrepoblación del 23% según el cupo penitenciario. En el Pabellón 12 había 55 personas en 16 celdas de 4 m2, es decir que convivían 4, 5 y hasta 6 detenidos por celda: una sobrepoblación del 244 %. Allí permanecían encerrados las 24 hs, sin acceso a las duchas y turnándose para dormir.
De los 50 detenidos entrevistados, 25 refirieron haber sido víctimas de malos tratos y torturas por parte del SPB y se veían golpeados con marcas de palos, patadas, ojos morados y distintas heridas. Al menos 10 casos eran de extrema gravedad. Ninguno había tenido acceso al área de sanidad para ser atendidos.
En las entrevistas también se denunciaron ciertas "zonas liberadas" dentro del penal donde eran agredidos y robados por otros detenidos en connivencia con personal del SPB.
Las condiciones edilicias son pésimas: inodoros tapados y rebalsando materia fecal y orina, mal olor, invasión de cucarachas y ventanas con todos los vidrios rotos. Se observó además que la comida era de muy mala calidad y que en varias ocasiones ni siquiera se les suministraba, así como tampoco se les proveía a los detenidos de la cantidad de agua potable necesaria para su consumo personal. Esto es particularmente grave en este penal ya que al estar construido sobre un predio del CEAMSE el agua corriente no es apta para el consumo humano. Gran cantidad de detenidos presentaban sarpullidos, ronchas e infecciones.
Ante tales condiciones se convocó al Ministerio de Justicia y se presentó el Subsecretario de Política Criminal César Albarracín que dispuso la inmediata clausura del Pabellón 12 y apartó al Jefe del Complejo Penitenciario Miguel Ángel Colombo, al director de la Unidad Carcelaria Raúl Galeano, al jefe de la sección de Vigilancia y tratamiento, Edgardo Gumarelli, y a los encargados de pabellón.
La Comisión por la Memoria formalizará el lunes su presentación ante el Juzgado de Ejecución Nº 1 de San Martín solicitando que se fije un cupo de la Unidad 48 conforme a la normativa internacional de derechos humanos y se disponga la aplicación de las Reglas Mínimas para el Tratamiento de los Reclusos de Naciones Unidas; que el Poder Judicial garantice la integridad física y psíquica de los detenidos, el acceso a las actividades laborales, educativas y recreativas; que se garantice agua potable para todos los allí alojados; que se asegure también la debida atención médica garantizando la plena accesibilidad a los servicios sanitarios y que reúna los recaudos mínimos que garanticen la integridad de las personas.
Según el Director del Comité contra la Tortura Roberto Cipriano García: "La situación penitenciaria es crítica en toda la Provincia de Bs As: las cárceles explotan por la excesiva cantidad de detenidos que supera en un 200 % las plazas existentes. Aumenta la violencia institucional y la cantidad de casos de torturas. Además, durante 2010 la cantidad de muertes ascendió a 124 personas, más de 10 por mes. En la Unidad 48 se desnudan las peores violaciones de derechos".
Por su parte Alejandro Mosquera, Secretario Ejecutivo de la Comisión afirmó que: "Es evidente el colapso de la política penitenciaria provincial, que exige una profunda modificación y que terminar con los espacios de impunidad que permiten que quienes llevan adelante actitudes de violencia sobre los detenidos llegando a la tortura crean que están protegidos por el sistema. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA ha convocado a audiencia pública para el 28 de marzo para tratar el tema de los privados de libertad en la provincia de Bs As, sería oportuno que bajo el paraguas de la CIDH se encuentren soluciones reales a estos problemas aberrantes".
Contactos: Alejandro Mosquera: Secretario Ejecutivo de la CPM: 011-15-31772269
Dr. Roberto Cipriano García, Director del Comité contra la tortura de la CPM
0221-15-601-7695
Prensa: Violeta Burkart Noe 156-520-5490
La COMISIÓN POR LA MEMORIA está integrada por:
ADOLFO PEREZ ESQUIVEL - HUGO CAÑON - LAURA CONTE - ALDO ETCHEGOYEN - ALEJANDRO MOSQUERA - VICTOR MENDIBIL - ELISA CARCA - MAURICIO TENEMBAUM - ROBERTO TITO COSA - DANIEL GOLDMAN - MEMPO GIARDINELLI - ELIZABETH RIVAS - MARTHA PELLONI - VICTOR DE GENNARO - EMILCE MOLLER - FORTUNATO MALLIMACI - SUSANA MENDEZ - LUIS LIMA - VERONICA PICCONE - CARLOS SANCHEZ VIAMONTE, entre otros.
www.comisionporlamemoria.org Twitter: @cpmemoria
sábado, 22 de enero de 2011
¿Por qué la gente grita?

La intensidad del grito esta marcando la gran distancia que existe entre dos personas
Cuenta una historia tibetana, que un día un viejo sabio preguntó a sus seguidores lo siguiente: - ¿Por que la gente se grita cuando están enojados?
Los hombres pensaron unos momentos:
- Porque perdemos la calma – dijo uno – por eso gritamos.-
- Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado? – preguntó el sabio – No es posible hablarle en voz baja? ¿Por qué gritas a una persona cuando estás enojado?
Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas satisfacía al sabio.
Finalmente él explicó:
- Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse.
Mientras más enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia.
Luego el sabio preguntó:
- ¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran?
Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente ¿por qué? Sus corazones están muy cerca.
La distancia entre ellos es muy pequeña.
El sabio continuó – Cuando se enamoran más aún, qué sucede? No hablan, sólo susurran y se vuelven aun más cerca en su amor. Finalmente no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo. Así es cuan cerca están dos personas cuando se aman.
Luego dijo:
- Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabrasque los distancien más, llegará un día en que la distancia sea tanta que no encontrarán más el camino de regreso.
La intensidad del grito esta marcando la gran distancia que existe entre dos personas.
¿Cuándo seria lógico gritar? Cuando hay una distancia física considerable o un espacio concreto que hacen que el tono normal de la voz sea inaudible.
Si estoy a muchos metros de un ser querido que se ha olvidado algo mientras se esta yendo, suena comprensible elevar ele tono de voz para que el detenga su marcha, gire su cabeza y pueda escuchar lo que intento decir.
¿Por qué entonces gritamos a alguien que esta enfrente a nosotros, en el mismo cuarto, en el mismo ambiente, a 10 cm. de nuestro rostro?
Le grito porque yo no me puedo escuchar, dada mi alteración emocional, creo que los demás tampoco pueden hacerlo. En mi adormecimiento menosprecio la capacidad de los otros.
La próxima vez que griten, reflexionen sobre la distancia que están marcando con respecto al otro ser que tienen enfrente.
Cuanto mas se amen con alguien, sobran las palabras y esas pocas que se digan, son expresadas con absoluta dulzura y amabilidad, valorándolas justamente por ser pocas y preciadas.
Vivimos hablando en nuestras relaciones diarias, bla bla bla, como si transmitiéramos un partido de fútbol todo el tiempo. Tenemos necesidad de contar todo lo que sucede, a los otros y a nosotros. Transmitir como el teléfono descompuesto de la historia, los rumores de las situaciones que cuanto mas narradas, mas irreales se hacen.
¿Qué pretendemos al hablar sin parar? Mantener activa una relación, creyendo que el otro permanece mas en nuestra vida cuando mas hablamos?
Confundimos una comunicación sana con un océano turbulento de palabras. Cometemos la locura de llegar a nuestra casa que debería ser un santuario de vibraciones pacificas y bellas, y al minuto de abrir la puerta le contamos a quienes están allí, todo lo que nos sucede en el mundo ara que el otro acompañe nuestra situación o nos consuele en nuestra calidad de victima.
Después de la incontinencia verbal, solemos prender la TV y escuchar durante varias horas mas, como hablan los otros.
Nuestras mentes adictas al ruido no se permiten el espacio de sanación que solo da el silencio.
Después que las parejas se han contado todo, solo aceptan callar si es la TV quien a todo sonido los hipnotiza y ocupa ese lugar de alteración que se prolonga durante el día. ¿Es esto hablar desde el alma? ¿Es esto hacer que el corazón se exprese? ¿Es esto amarse con cada mirada, con cada gesto y con la cantidad mínima de palabras que según la situación diaria le dan un toque de encanto a la relación?
Esto nos demuestra que desde el grito hasta el chisme, desde el rumor hasta la conversación frívola, poco creativa y finalmente intrascendente, estamos perdiendo en las relaciones humanas ocasiones preciosas de fundirnos a través de la mirada en el alma del otro, de abrazarlo, acariciarlo, besarlo, haciendo que la personalidad se duerma y que el ser se funda en el otro en forma sublime. Cuando la nueva tentación de dialogo irrefrenable aparezca, siempre estamos a tiempo de volver a la verdad y volvemos a ser los creadores de nuestra vida.
Para cerrar esta reflexión, recuerdo una frase de Sai Baba: “Mas de tres minutos hablando de uno mismo, ya esta el ego tomando el control de la situación”.
lunes, 7 de septiembre de 2009

Heridos e injustamente tratados
Como quiera que los humanos no somos dioses perfectos, hasta a la mejor persona se le escapa un poco de abuso aquí, una injusticia o grosería allá, como si fuésemos viviendo tirando el suave, transparente, pero existente polvo del mal a nuestro alrededor.
Cuando nos ocupamos de un amigo nos desocupamos de otro, cuando estamos irritados, alguien que pasa por ahí se vez perjudicado por nuestro malhumor. Y sí, ciertamente sería loable ser más contenidos, más perfectos, pero eso un ideal y no una realidad.
La persona que tiene esta voluntariosa vocación constata, decepcionada, que contra más delicada se vuelva, más le molestan los que se rezagan y no dedican suficiente empeño en su educación.
Es difícil aislarse del trato social grosero, procurando rodearse de lo más exquisito, recorriendo las calles adecuadas, el círculos de amistades conveniente, los lugares oportunos, porque siempre acabamos tropezando con alguien que nos pisa, desprecia o maltrata. No podemos limpiar el mundo de todo lo indeseable y por eso, constantemente, convivir nos ensucia y nos hiere.
Si miramos de cerca en qué consiste este sufrir por el contacto con los comportamientos injustos y desagradables de los demás. observaremos que el angustioso se caracteriza por vivir permanentemente escandalizado, mientras que el sosegado, en contraste, actúa y logra corregir con relativa ligereza los distintos desaguisados.
Escandalizarse es un sufrir por lo que debería haber sido y no es, por constatar y dibujar lo injusto que es (porqué razón, en qué proporción, con qué agravantes). Tal vez pensamos ingenuamente que sufriendo los demás se sentirán conmovidos, arrepentidos y deseosos de una reparación... y como no lo hacen sufrimos aún más, desesperando por no desesperar de la espera.
Es como si nos volviéramos niños que para merecer atención tuviésemos que demostrar que nos sentimos mal y entonces, una vez poseedores de una buena herida, de una fiebre lo bastante alta o de un dolor lo bastante intenso, somos lo bastante dignos para que los demás salgan de su enfrascamiento de unas actividades de las nunca los arrancábamos estando bien. Hacer el bien se recompensa en los cielos, no tiene tanto valor como sentirse molestados con , ¡oh horror!, un sufrimiento conmovedor.
La persona que es fácilmente herible se siente defraudada, engañada, porque espera un trato exquisito, unas determinadas palabras, una importancia, una delicadeza y generosidad acordes al esfuerzo -o más bien cabría decir voluntad de acogimiento- que esgrime como intento de que los demás se plieguen, no juzgando con la limpieza y firmeza de la competencia, de las armas de la seducción y del procurar, sino con la piedad.
Y siempre acaba fallando algo, por lo que va de disgusto en disgusto, de desilusión en abismal decepción, recorriendo todas las cuentas del rosario de las frases duras, los ingratos comportamientos, las puñaladas traperas.
El sufridor se convence de tener mala suerte, o mira con asombro la aparente calidez, cordialidad y respeto con los que se tratan los otros: encuentra un agravio más a añadir a la lista negra de la cósmica desproporción de las cosas.
El sufridor empedernido, constantemente herido y disgustado, podría considerar lo siguiente: ¿no sería mejor que en vez de aguantar las impertinencias de los demás se volviera hábil para saberse defender y arreglarlo con una sana discusión en la que muestre qué es lo que no ve el descuidado o de qué manera podría proceder para satisfacción de las partes o si es necesario le riña, proteste, reivindique, luche o haga firmes transacciones para conseguir respecto? ¿Y no resultaría encantador que los demás,en vez de ser castigados con el látigo de su indiferencia y condena, se portaran bien porque disfrutaran de su desparpajo y naturalidad, y acudieran como abejas en pos de la miel atraídos por su goce contagioso? ¿No se los ganaría expresando, participando, existiendo a su vista con atrevimiento y osadía? Estas son, por cierto, las armas de las personas armoniosas y que admiramos por su carisma, empatía y capacidad de seducción.
José Luis Catalán Bitrián 2005-11-1
domingo, 13 de julio de 2008
No encender la mecha...
En una reunión, recientemente establecimos como dinámica, escribir en pocas palabras, las situaciones vividas en la última semana, en las que sentieron que tuvieron que "bajar un cambio", que "respirar hondo", que "apretar los ojos", que "mejor no escucho", "mejor me voy", "mejor no te contesto", entre otras.
Tendiendo en cuenta que cada una de esas posibilidades, surgieron en el intercambio grupal previo.
Observar con que impronta el grupo respondió, nos llamó la atención en un primer momento, cada uno lo hizo en intimidad con sus pensamientos, para, en segunda instancia, compartir lo escrito en subgrupos, luego crear una frase, que involucrara la idea del subgrupo para dar a conocer al grupo y volcarlas en una lámina confeccionada por todos.
Las frases creadas en subgrupos fueron:
- "Cuánto más conozco a la gente, más quiero irme al Uritorco"
- "Me prometo intentar priorizarme"
- "Cambio mi motor interno fundido por uno externo radiante"
- "No te digo lo que pienso porque pienso demasiado lo que digo"
La frase creada en la tarea integral grupal fué:
- "Si exploto no se quejen por no haber avisado con anterioridad"
Veamos entonces como se fué conformando el devenir de la reunión grupal, sin caer en el análisis profunso de la crónica obtenida. Los integrantes volcaron, en un inicio, a partir de sus decires, las situaciones plenas de ansiedades vividas en la cotidianeidad de los útlimos días vividos, la reunión se desarrollaba entre oleadas de palabras, miradas, movimientos y risas nerviosas, al establecer el momento de la actividad compartida la predisposición fué especialmente, activa y concreta, inferimos que se halló un mecanismo de elaboración de lo vivod, a través del trabajarse desde la individualidad, en un inicio y de la subgrupalidad, en un segundo tiempo. De modo espontáneo se relacionaron para compartir, si bien las ansiedades básicas, surgieron desde todos los subgrupos, al ser una ansiedad común, "figurativamente hablando", sostenemos que fué una ansiedad tan operativa, como los resultados de la tarea lo demuestran.
En el compartir, una hoja, con una frase individual, se compartió un sentimiento, una postura frente a lo vivido, un "colgar el cartel" y dar el nombre propio que se elige frente a la cuestión situacional que sea, pero como siempre en el compartir, aparece aquello, que dijera el maestro Pichón "el trabajar y trabajarse" como herramienta para la salud.
Los ánimos cambiaron plenamente al lograr la frase de cierre, que entre todos crearon, entre sonrisas, risas y aplausos: "Si exploto no se quejen por no haber avisado con anterioridad", quizá fué sentida como sentencia más que como advertencia, pero de todos modos, y por más que debamos seguir pensándolo, cada integrante y desde su individualidad, se marcho con una mirada más elaborada y calma sobre la experiencia personal y la grupal. De todos modos y como despedida y cierre final, les dije: "Si las presiones que sufrieron en los últimos días, son pequeñas batallas cotidianas, como alguien dijera, y llegaron a la conclusión que es posible explotar frente a lo vivido, podemos repensar la posibilidad de que "explotar" puede tener que ver con el gran caos y por lo tanto, con una posterior nueva creación y postura...pero también y con ésto cierro, intentaría no encender la mecha facilmente, porque la posibilidad de destruirse también existe...cómo decía el Dr. Enrique Pichón Riviere "Siempre queda algo que sirve de señal de alarma para retener si se está a punto de perder, y para defenderse si se está a punto de ser atacado. Toda la tarea de la mente se puede centrar en ésto, que tiene por finalidad preservar lo bueno y controlar lo malo"
Terminando, nos llevámos, nosotras para pensar el porqué del término "micro-circunstancias", y la frase "no encender la mecha", es evidente que esas "micro-circunstancias", en el fondo, no son micro, y que "el no encender la mecha", puede cambiar el tono y la forma y la significancia, si lo repetimos en voz alta en más de una oportunidad.
Si, como sabemos, por teoría y práctica, que la estructura dramática que significa la situación grupal, causa una movilización dialéctica entre el grupo interno, íntimo y propio, creado y recreado y el grupo externo, real y ante todo social, se ve, teniéndo en cuenta lo narrado de la reunión grupal, que al poner en escena lo vivido en comunión con el mundo interno, se logra desencadenar un regresar a esa escena con mayor cantidad de elementos interpretatorios desde lo real. Si bien, el costo emocional siempre existe, el encuadre grupal actúa de sostén y contención para la elaboración necesaria.
Y agregaría para cerrar, no fué inocente, ni casual, ayudar al grupo a repensar la problemática de los maltratos cotidianos, mi ofrecimiento, sin palabras de copensar la temática, habrá tenido que ver, seguramente con los propios maltratos cotidianos sufridos, aquellos en los que uno se siente "negado como sujeto", cómo sostuviera Ulloa en su libro "La novela clínica psicoanalítica": "Se da cada vez que alguien para amar, divertirse, trabajar, estudiar, transcurrir su vejez, depende de alguien que lo maltrata o simplemente lo distrata, negándolo como sujeto". O como leyera de Silvia Bleichmar, el malestar sobrante, "esa cuota de malestar extra que nos vemos obligados a pagar en ciertos casos, más allá de las necesarias e imprescindibles renuncias que toda vida social impone"
Se tratará de reinventar uno a cada paso, ayudando a los otros, ayudandose a si mismo, acomodándo los estantes de nuestra psiquis, para no desordenarnos tanto, y a partir de cada uno ratificar, que necesitamos de la mirada y la presencia del otro para ayudar a construirnos y fortalecernos.
Mabel S. Ieraci


