La psicología social, como disciplina y herramienta técnica, instrumenta para el abordaje, indagación, diagnóstico, planificación y operación en los distintos ámbitos en los que se cumplen procesos de interacción. Estos ámbitos, caracterizados como ámbito grupal, institucional y comunitario, pueden ser abordados desde un esquema conceptual común, pero presentan variables específicas que requieren manejo técnico diferenciado. Enrique Pichon Riviere
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viernes, 4 de mayo de 2012
Escuchar es muy diferente de "oír"
"Sé que puedes oír, no hay ningún problema en ello; pero no puedes escuchar. Oír es algo totalmente diferente de escuchar. Escuchar significa oír sin la mente; escuchar significa oír sin interferencia alguna de tus pensamientos; escuchar significa oír como si estuvieras completamente vacío. Si tienes incluso una pequeña vibración de pensamiento interiormente, ondas de pensamientos sutiles que te rodean, no serás capaz de escuchar. Y para escuchar la música, la música ancestral, la música eterna, uno necesita estar completamente quieto; es como si uno no estuviera. Cuando eres, puedes oír; cuando no eres, puedes escuchar."
Osho: Música ancestral en los pinos, capítulo 9
"La profesora de una pequeña escuela se dio cuenta de que un alumno no estaba escuchando. Estaba muy perezoso, nervioso, inquieto. Así que le preguntó: "¿Por qué? ¿Tienes algún problema? ¿Tienes alguna dificultad? ¿Eres capaz de oírme?".
El chico respondió: "Oír es fácil; escuchar es el problema"
El hizo una distinción realmente sutil. Dijo: "Oír es fácil, la estoy oyendo; pero, escuchar /i>es el problema". Escuchar es más que oír; escuchar implica oír con una conciencia total. Oír solamente está bien; hay sonidos rodeándote por todas partes; los oyes pero no los escuchas. Tienes que oírlos, porque los sonidos siguen golpeando en tus tímpanos; tienes que oír. Pero no estás ahí para escuchar, porque el escuchar implica una atención profunda, una sintonía, no un comentario interior permanente, no un decir sí o no, no un estar de acuerdo o en desacuerdo, porque si lo estás o dejas de estarlo, ¿Cómo vas a poder escucharme es ese momento?
Cuando estás de acuerdo, lo que he dicho ya es pasado; cuando no estás de acuerdo, eso ya se fue. Y, en el momento que mueves tu cabeza interiormente, que dices sí o no, se te está escapando; y esto es algo constante en tu interior.
Tú no puedes escuchar; y entre más instrucción tengas más difícil se vuelve escuchar. Escuchar requiere una atención inocente; tú simplemente escuchas. No hace falta estar de acuerdo o en desacuerdo. Yo no espero tu acuerdo o tu desacuerdo. No te estoy pidiendo tu voto, no estoy buscando que me sigas, no estoy tratando de convencerte de ninguna manera.
¿Qué haces cuando un loro empieza a chillar en un árbol? ¿Haces comentarios? Sí, tú también dices: "Molesta".Ni siquiera puedes escuchar a un loro. Cuando el viento sopla a través de los árboles y, se produce un susurro, ¿lo escuchas? Puede que algunas veces, te coja distraído. Pero puede, también, que comentes: "Sí, "qué hermoso!
Ahora, observa: cada vez que comentas, te quedas dormido. La mente ha penetrado, y con la mente entran el pasado y el futuro. Se ha perdido la línea vertical y te vuelves horizontal. Cuando entra la mente te vuelves horizontal. Se te escapa la eternidad.
Escucha, simplemente. No hace falta decir sí o no. No hace falta estar convencido o no convencido. Escucha simplemente y la verdad te será revelada; ¡o la falsedad! Si alguien habla tonterías, si escuchas simplemente, la tontería se te revelará, sin comentario alguno de la mente. Si alguien está en la verdad al hablar, ello se te revelará. La verdad o la falta de ella no son un acuerdo o un desacuerdo de tu mente, es una sensación. Cuando estás en sintonía total, tú sientes, tú simplemente sientes que es cierto o no lo es; y el asunto se termina. No quedan preocupaciones, no quedan pensamientos. ¿Qué puede hacer el pensamiento?
Si has sido formado en un cierto sentido, si eres un cristiano, o un hinduista, o un mahometano, y digo algo que esté de acuerdo con tu formación, tú dirás sí. Si no sucede así, dirás no. ¿Estás tú aquí o solamente está aquí tu formación? Y, la formación es simplemente accidental.
La mente no puede encontrar lo que es verdad, la mente no puede encontrar lo que no es verdad. La mente puede razonar sobre ello, pero todo razonamiento está basado en el condicionamiento. Si eres hinduista razonas de una manera, si eres mahometano razonas de manera diferente. Y cada tipo de condicionamiento racionaliza. No es realmente un razonamiento: tú racionalizas. "
Osho: Y llovieron flores, capítulo 7
"Si estás escuchando con todo tipo de prejuicios, esa forma de escuchar está equivocada; en realidad es una manera de no escuchar. Parece que estás escuchando, pero estás oyendo solamente, no escuchando. El escuchar correctamente requiere que pongas tu mente de lado. No implica que te vuelvas crédulo, que empieces a creer en lo que se te ha dicho. No tiene nada que ver con creer o no creer. Escuchar correctamente quiere decir: "No me importa estar o no de acuerdo en este momento. Simplemente estoy tratando de oír lo que es. Más tarde puedo decidir qué es correcto y qué es erróneo. Más tarde puedo decidir si lo practico o no lo practico".
Y la belleza de escuchar adecuadamente es ésta: La verdad tiene una música propia. Si puedes escuchar sin prejuicios, tu corazón dirá que es verdad. Si es verdad, una campana empieza a sonar en tu corazón. Si no es verdad, te quedas distante, apático, indiferente; ninguna campana suena en tu corazón, no se produce una sincronización. Ésa es la cualidad de la verdad: si la escuchas con el corazón abierto, inmediatamente se crea una respuesta en tu ser; tu centro mismo se enaltece. Empiezas a desarrollar alas; todo el firmamento se abre súbitamente.
No es un asunto de decidir lógicamente si lo que se está diciendo es verdad o no lo es. Al contrario, es un asunto de amor, no de lógica. La verdad crea inmediatamente amor en tu corazón; algo se precipita en ti de una forma muy misteriosa.
Pero, si escuchas erróneamente, es decir, lleno de tu mente, de tu basura, de tu información, entonces no permitirás a tu corazón que responda a la verdad. Perderás una tremenda posibilidad, perderás la sincronización. Tu corazón estaba listo para responder a la verdad... Recuerda que él sólo responde a la verdad, nunca responde a lo falso. Con lo falso se queda profundamente silencioso, sin respuesta, inalterado, inconmovible. Con la verdad empieza a danzar, empieza a cantar, como si de repente hubiera salido el sol y desapareciera la noche, y los pájaros cantaran y los lotos se abrieran, y se despertara toda la tierra."
Osho: The Dhammapada: The Way of The Buddha, Vol. 7, capítulo 9
http://www.oshogulaab.com
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miércoles, 13 de mayo de 2009

El Valor de Escuchar --------------------------------------------------------------------------------
Escrito por Dr. John C. Maxwell
Edgar Watson Howe bromeó en una ocasión: «Ningún hombre le escucharía hablar de no saber que luego tendrá su turno». Por desgracia, eso describe precisamente la manera en la cual demasiadas personas utilizan la comunicación, están demasiado ocupados esperando su turno para escuchar verdaderamente a otros. Pero las personas influyentes entienden el increíble valor de convertirse en un buen oyente. Por ejemplo, cuando Lyndon B. Johnson era un joven senador de Texas, mantenía un cartel en su oficina que decía: «No aprendes nada cuando eres el único que habla». Y Woodrow Wilson, el vigésimo octavo presidente estadounidense, dijo en una ocasión: «El oído del líder debe zumbar con las voces del pueblo».
La habilidad de escuchar de manera diestra es una clave para lograr influir a otros. Hallamos que escuchar ofrece los siguientes beneficios, considérelos:
1.- Escuchar muestra respeto:
La sicóloga Joyce Brothers afirmó: «Escuchar, no imitar, podría ser la forma más sincera de adular». Cuando uno no le presta atención a lo que otros tienen que decir, les dice que no los valoriza. Pero cuando escucha a los demás, expresa respeto. Aun más, les muestra que está interesado. Paul Tillich, el teólogo y filósofo nacido en Alemania, comentó: «El primer deber del amor es escuchar». Un error que las personas cometen con frecuencia al comunicarse es esforzarse mucho en impresionar a la otra persona. Intentan aparentar ser inteligentes, cómicos, o entretenidos. Pero si desea relacionarse bien con los demás, tiene que estar dispuesto a enfocarse en lo que tengan que ofrecer. Impresiónese e interésese , no sea impresionante e interesante .
2.- Escuchar construye relaciones:
Dale Carnegie, autor de Cómo ganar amigos e influir en la gente, aconsejó: «Puede ganar más amigos en dos semanas, convirtiéndose en buen oyente, que en dos años tratando de hacer que otros se interesen en usted». Carnegie tenía un increíble don para las relaciones. Reconoció que las personas enfocadas en sí mismas y que todo el tiempo hablan sobre ellos y sus intereses raras veces desarrollan relaciones fuertes con otros. Al convertirse en un buen oyente, puede conectarse con otros a más niveles y desarrollar relaciones más fuertes y profundas porque satisface una necesidad. El autor C. Neil Strait indicó que «todo el mundo necesita a alguien que realmente lo escuche». Cuando uno se convierte en ese oyente importante, ayuda a esa persona. Y da un paso significativo para convertirse en una persona influyente en su vida.
3.- Escuchar aumenta el conocimiento:
Wilson Mizner dijo: «Un buen oyente no solo es popular en todas partes, después de un tiempo sabe algo». Sorprende cuánto puede aprender de sus amistades y familia, su trabajo, la organización en la cual trabaja, y usted mismo al decidirse a escuchar verdaderamente a otros. Pero no todos se sintonizan con este beneficio. Tenga cuidado y no se ubique en una posición en donde piense que conoce todas las respuestas. Siempre que lo haga, se ubicará en el peligro. Es casi imposible creerse «el experto» y continuar creciendo y aprendiendo al mismo tiempo.
4.- Todos los grandes aprendices son grandes oyentes:
Un problema común de las personas, a medida que adquieren más autoridad, es que muchas veces escuchan menos, sobre todo a los que les reportan. Mientras más se aparta del frente de batalla, más tiene que depender de otros para obtener información confiable. Solo si desarrolla buenas destrezas auditivas temprano, y continúa utilizándolas, podrá reunir la información que necesita para tener éxito. Mientras avanza en la vida y llega a tener más éxito, no pierda de vista su necesidad de seguir creciendo y mejorándose. Y recuerde, un oído sordo es evidencia de una mente cerrada.
5.- Escuchar genera ideas:
Las ideas frescas e innovadoras nos ayudan a encontrar nuevas maneras de solucionar viejos problemas, para generar nuevos productos y procesos que mantengan nuestras organizaciones creciendo, y continuar creciendo y mejorándonos a nivel personal. Plutarco, de la antigua Grecia, afirmó: «Aprenda cómo escuchar, y se beneficiará hasta de aquellos que hablen mal». Cuando uno escucha coherentemente a otros, jamás sufre por no tener ideas. A las personas les encanta contribuir, sobre todo cuando su líder los hace partícipes del crédito. Si le da oportunidades a las personas para que expresen sus pensamientos, y los escucha con receptividad, siempre habrá un flujo de ideas nuevas. Y aunque oiga algunas poco útiles, escucharlas simplemente puede encender otros pensamientos creativos en usted y en otros. Jamás sabrá cuán cerca está de una idea millonaria a menos que esté dispuesto a escuchar.
6.- Escuchar edifica lealtad:
Algo gracioso sucede cuando uno no suele oír a la gente. Ellos encuentran a otros que lo hagan. Siempre que los empleados, cónyuges, colegas, niños, o amistades no creen que los escuchan, buscan personas que les den lo que desean. Algunas veces las consecuencias pueden ser desastrosas: el final de una amistad, la falta de autoridad en el trabajo, la reducción de la influencia paternal, o el rompimiento de un matrimonio. Por otro lado, practicar buenas destrezas auditivas atrae a las personas a usted. Karl Menninger, siquiatra, autor, y uno de los iniciadores de la Fundación Menninger, dijo: «Las amistades que nos escuchan son las que nos atraen, y queremos sentarnos a su alrededor». A todo el mundo le encanta un buen oyente y se sienten atraídos a ella o él. Y si escucha coherentemente a otros, valorizándolos por lo que tienen que ofrecer, es probable que desarrollen mucha lealtad hacia usted, aun cuando su autoridad con ellos sea informal o extraoficial.
7.- Escuchar es una gran manera de ayudar a otros y a sí mismo:
Roger G. Imhoff urgió: «Permita que otros confíen en usted. Es posible que no lo ayude, pero ciertamente los ayudará a ellos». A primera vista, escuchar a otros parecerá que solo los beneficia a ellos. Pero cuando se convierte en un buen oyente, se ubica donde usted mismo puede ayudarse. Usted adquiere la habilidad de desarrollar relaciones fuertes, reunir información valiosa, y aumentar su entendimiento de otros y de sí mismo.
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