CONTADOR VISITAS

Mostrando entradas con la etiqueta crisis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta crisis. Mostrar todas las entradas

miércoles, 4 de septiembre de 2013

CRISIS

“Dificultad, aprieto, trance, apuro, conflicto, problema, dilema, escollo, vicisitud, transformación o cambio”.

Estas son algunas de las diferentes palabras con las que expresamos lo que es una CRISIS.

En el diccionario encontramos estos significados:

1-Una situación grave y difícil que pone en peligro la continuidad o el desarrollo de un proceso físico, histórico o espiritual.

2-Situación de inestabilidad en el desarrollo de determinado proceso.

Grave no significa ni horrible, ni insuperable; quiere decir que la situación es quizás dificultosa, importante o comprometida. Inestabilidad, por su parte, nos indica que no hay nada decidido, sólo estamos en una posición incierta, abierta a distintas opciones. Y a pesar de ello, y como en muchos otros casos (estrés por ejemplo), solemos darle al término de crisis una connotación nefasta, aunque realmente no hay nada en él que verdaderamente lo indique.

Los cambios entrañan riesgo, eso suele ser reconocido por todos. No sabemos lo que nos encontraremos al final del proceso, incluso existe la posibilidad de hallar algo no del todo agradable.

Aunque normalmente el peor peligro, lo que más tememos, es el proceso en sí. Ese “impasse” entre la antigua situación y la nueva.

Permanecer en esta “tierra de nadie” es lo que la mayoría de nosotros llevamos peor.

Toda crisis, todo cambio nos empuja a revisar nuestras creencias. Da igual si es una crisis financiera o espiritual; lo que nos está indicando es que “eso”, sea lo que sea: sistema económico, ideología, relación laboral, relación familiar…, falla, y ha dejado de funcionar. Es necesario buscar otra alternativa.

La mayoría de nosotros somos animales de costumbres y los cambios nos cuestan y más si son traumáticos, en el sentido de que nos vemos abocados a ellos por circunstancias que creemos ajenas.

Nos apoltronamos en las dinámicas. Por un lado nos aburrimos de este encallamiento, deseamos un golpe de varita que nos haga de nuevo sentir que estamos vivos, vibrantes, con energía. Y por el otro, nos da pereza el movilizarnos, el salir del atolladero y, hasta que resulta inevitable, no hacemos nada. Es entonces cuando la transición se convierte en “una crisis existencial” y, con esta frase, convertimos el cambio en algo pomposo y descomunal.

Tómate las crisis como lo que son: cambios, movimientos energéticos que te ayudan a revisar tu vida y te proporcionan la ocasión de hacer algo nuevo, diferente. Acepta la crisis como una oportunidad para mejorar.

No te lamentes, mira la parte positiva, que la tiene, y aprovéchala.
Teresa Beltran Olivé

lunes, 22 de febrero de 2010


DIEZ PROPUESTAS PARA NAVEGAR SITUACIONES CRÍTICAS


1) DEJE QUE EL OTRO CUENTE SU EXPERIENCIA. Cuando algo es doloroso, cuesta reconocer que es real. Contarlo muchas veces ayuda a aceptar que ocurrió. El que no habla se intoxica. Escúchelo atentamente y hágale preguntas sinceras.
2) TRATE DE QUE CADA "¡QUÉ HORROR!" ENCUENTRE SU "¿QUÉ HACER?". Escuche, tratando de comprender, las expresiones de horror, tristeza o miedo y, desde esa sintonía, pregúntese junto con el otro qué es posible hacer con los recursos con que aún cuenta.
3) NO LE DIGA LO QUE DEBE SENTIR. En las situaciones críticas se experimentan sentimientos contradictorios: uno puede sentir alivio porque ya ocurrió lo que temía; tristeza por la pérdida; vergüenza o bronca ante fantasías de culpa; excitación por la novedad; envidia ante los que no perdieron lo mismo; etc. TODOS LOS SENTIMIENTOS SON VÁLIDOS. Lo conveniente es buscar un interlocutor para desahogarse.
4) OFREZCA SEÑALES DE CONTINUIDAD. El que perdió algo tiene un nombre. Repítaselo, para confirmarle su identidad a pesar de la pérdida. Enumérele las cosas que tiene, no para minimizar lo que perdió, sino para ayudarle a que no fantasee que perdió todo. Pregúntele por lo que va a hacer mañana o la semana que viene, en las actividades que no han sido afectadas por la pérdida. Combata, a través de esas maniobras indirectas positivas, su fantasía de "acabóse total".
5) ESTABLEZCA CONTACTO CORPORAL EN LA MEDIDA QUE EL OTRO LO ACEPTE. Un apretón de manos, una mano en el hombro, un abrazo, una caricia, son más fáciles de entender, cuando uno está mal, que muchas explicaciones. Pero interrumpa el contacto corporal cuando el cuerpo del otro le dé señales de que el contacto no es oportuno.
En ese caso, continúe acariciándolo con la palabra, con el tono de voz, la repetición de su nombre, etc. Por debajo del contenido de las palabras, que en ese momento no es lo más importante, dígale, con su voz, "yo estoy aquí, con vos, sólo vos sabés lo que estás sintiendo, pero yo trato de darme cuenta de lo que te pasa y estoy dispuesto a ayudarte en lo que necesites".
6) TRATE DE COMUNICARSE CON PALABRAS POSITIVAS. Diga, por ejemplo: "estás vivo", en lugar de "no te moriste". Las palabras positivas difunden imágenes positivas.
7) MODERE LA ONDA DEL PÁNICO. El pánico mata más que el peligro del que se escapa. Si recibe una información que le causa pánico, haga una pausa y piense lo que va a transmitir a terceros y de qué forma.
8) CUIDE LOS NIDOS. La crisis es el caerse de las continuidades. Trate de mantener dentro de lo posible, durante las situaciones críticas, las continuidades de pareja, grupo, organización y comunidad que mantienen la identidad cuando todo cambia alrededor.
9) PROMUEVA MICROPROYECTOS CREÍBLES. Propóngase con otros acciones conjuntas con metas posibles, concretas y cercanas. Cada vez que verifiquen el cumplimiento de un MICROPROYECTO, festéjenlo y acuerden uno nuevo.
10) RECUERDE: SIEMPRE QUE LLOVIÓ, PARÓ. En invierno no se ven flores ni frutos. Pero hay semillas escondidas que esperan la vuelta cíclica del verano. NADA HUMANO SE OBTIENE PARA SIEMPRE. Pero casi siempre se puede volver a obtener, de una manera o de otra.
("Médico cúrate a ti mismo": ayudaremos a los otros a navegar sus situaciones críticas si aprendemos a navegar las nuestras).


EQUIPO DE INVESTIGACIÓN PSICOSOCIAL LIPÁN
(LECTURA DE LA INTERACCIÓN PSICOSOCIAL EN LA ACTUALIDAD NACIONAL).
(ALEJANDRO SIMONETTI, BEBA RODRÍGUEZ, CARLOS IÑON, DOLORES CASARES Y SILVIA GOUZOU).

TRABAJO REALIZADO A PARTIR DE EXPERIENCIAS PROPIAS Y DE ALGUNOS CRITERIOS BÁSICOS DEL EQUIPO DE EMERGENCIAS PSICOSOCIALES DE LA ASOCIACIÓN DE PSICÓLOGOS SOCIALES DE LA REPÚBLICA ARGENTINA

SI LE PARECE ÚTIL FOTOCOPIE Y DIFUNDA ESTE VOLANTE.