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martes, 4 de octubre de 2011

Los suicidios en empresas: nuevo semblante del desamparo


Por Luis Nenkies - Publicado en Agosto 2011


“Se viven tiempos donde hay
quienes se matan para no morir”
Igor Caruso
(Psicoanalista Vienes)


El interés de este trabajo, surge como una suerte de investigación a raíz del impacto que me produjo, enterarme a través de los periódicos locales, y luego de otras partes del mundo siempre redactados en forma escueta, de la ola de suicidios que aparentemente comenzó en el año 2008 en la empresa France Telecom de Francia llegando en la actualidad en un número de alrededor de 65 empleados y de unas 18 tentativas frustras. En los primeros meses del 2010 se elevaba ya a 14 nuevos casos sin dar a conocer sexo, edad, ni ocupación.
El clima que generó este drama habría comenzado en el año 2006, coincidiendo con la sucesivas crisis económicas y rivalidades entre empresas que determinaron a Telecom implementar un plan macabro de reestructuración denominado Next, a través de un operativo de tipo bélico donde se planteaba que la empresa estaba en guerra y que en toda guerra hay víctimas y que consistía en expulsar lisa y llanamente a 22.000 empleados, sin recurrir al despido legal con indemnización, utilizando para llevarlo a cabo estrategias para generar situaciones agobiantes, como despidos por motivos fútiles, acoso laboral, traslados inmotivados, deslocalización de filiales, desjerarquización , humillación y un trato cruel y sádico con consecuencias previsibles como stress, cuadros psicosomáticos severos, depresión, brotes psicóticos con internación y finalmente suicidios como situación extrema del sufrimientos psíquico (1).
Las reacciones de la empresa sobre todo, de los medios, de políticos y aún de la opinión pública, han intentado minimizar, encubrir, desviar la atención atribuyendo estos desenlaces a contagios de tipo epidémico ( al modo de los suicidios de Guyana) o apelando a los nuevos modelos de la mediatización y medicalización de la existencia, poniendo la causa en problemas psíquicos individuales, encuadrados en el DSMIV con la siguiente utilización de psicofármacos y/o terapias adaptacionistas.
Un alto directivo de la empresa expresó “esto es un drama terrible, sobre el que ignoramos la causa pero que nos afecta a todos”.
Emile Durkheim, afamado sociólogo francés de fines del siglo XIX lamentablemente olvidado, desarrolló a través de su importante obra “El suicidio” conceptos fundamentales sobre este tema afirmando: “los individuos que componen una sociedad obran impulsados por una conciencia colectiva que resume los valores e ideales de su época.
De este modo, continúa, un acto aparentemente espontáneo e individual como el suicidio refleja las características de la sociedad en la que se produce. Cada sociedad tiene en cada momento de su historia una aptitud definida para el suicidio”.
También Durkheim diferencia distintos modelos, el llamado altruista, egoísta, fatalista, y por último el anómico, que nos concierne, pues se refiere al derrumbe de los sistemas normativos y el de no poder regular las actividades sociales, y que se corresponde con nuestra sociedad ligada al Capitalismo neoliberal de Mercado.
En una obra reciente de Jacques Miller y Eric Laurent denominada “El Otro que no existe y los comités de Ética” se hace alusión a la desaparición de otro garante representado tradicionalmente por la Función Paterna, en declinación, un Estado Benefactor, regulador de la salud, educación, seguridad y de las relaciones laborales, y por último Instituciones en otros tiempos dadoras de coherencia, contención, sentido de la existencia y promotores del Lazo Social.
Todos ellos han colapsado, generando un individuo controlado, automatizado, instrumentizado y sobre todo desubjetivado, arrojado sin intermediarios a un Mercado ávido de beneficios y poder sostenido por los que Freud plantea en “3 Ensayos” como la pulsión de Dominio y apropiación cuyo objetivo es dominar al otro y eventualmente destruirlo y no solo a través de la crueldad, sino al desconocimiento de su existencia.
La Empresa, disco rígido del Mercado desde lo que Hanah Arendt llamó en su obra “Eichmann en Jerusalem”, Banalización del Mal agregaríamos “Banalización del Sufrimiento” se mueve a través de las actitudes que describimos en France Telecom como “Resortes subjetivos de dominación” y que instalan como contraparte “los Resortes subjetivos de consentimiento” de la población laboral donde frente al miedo, a la exclusión se implementan defensa de negación, desplazamiento, proyección, y de ahí a la resignación que explicaría el colapso o la sumisión del sindicalismo tradicional, la falta de movilizaciones colectivas y actitudes solidarias.
En un trabajo fundamental del año 1966, del afamado psicoanalista José Bleger “Psicoanálisis del Encuadre Psiconalítico”, diferencia este Encuadre como una variable que debe permanecer constante en cuanto a horarios, honorarios, espacios, etc. frente al llamado Proceso psicoanalítico que admitiría así todos los cambios y movimientos inherentes al paciente y a la marcha de la terapia.
El concepto de Encuadre, Bleger lo hace extensivo a las familias, a las Instituciones, a las ideologías, etc. señalando que de esta estabilidad, de este marco, depende el desarrollo del Yo, de la identidad y de la vida en condiciones adecuadas, a través de la inmovilidad de lo que denomina el No-Yo “reliquias de las primitivas relaciones simbióticas y de los aspectos confusionales y psicóticos de la personalidad y que cuando este encuadre, llámese sociedad, empresa, política, se derrumba como lo venimos padeciendo en estos últimos 30 años a partir del Neo-Liberalismo se moviliza el No-Yo y se reinstalan las primeras representaciones de confusión y desamparo como proyección de las vivencias infantiles que fluctuaron entre la satisfacción y la frustración y que reaparecen ante un peligro, inseguridad, incertidumbre cuando lo familiar de una época lejana se ha vuelto siniestro.
Entonces frente a la falta actual de lugar, deseo, representación, se busca a un Otro inhabitable y que no existe y que Lacan formula como la forclusión de la ley del Padre y sólo se encuentra soledad, espanto, angustia.
Freud en un artículo de 1924 “El problema económico del masoquismo” afirma que el sadismo primordial en ciertas condiciones, puede ser introyectado y se añade al masoquismo original, dando nuevas formas a la pulsión de Muerte y la vuelta contra sí mismo.
Vemos pues, que para el suicida la angustia, el espanto, el terror a la exclusión experimentado en las condiciones laborales antes expuestas no han podido ser tramitadas ni como síntomas, ni como palabras para acceder a un espacio simbólico y finalmente van a ser puestas en Acto tomando al cuerpo como destinatario y a la muerte como destino en un último intento sacrificial de alguien que intenta reclamar su condición de Sujeto.
Consideramos finalmente que el sufrimiento conmovedor de los suicidas de France Telecom, excede los límites de una empresa líder, y de un país central del primer mundo y se inscribe a partir del modelo economicista de la actualidad en una muestra de la mayor vulnerabilidad del sujeto de nuestro tiempo en el contexto de la perversión y el maltrato en el universo laboral.
Al pasar recordamos, una inscripción entre cínica y cruel que coronaba los portales de los campos de exterminio Nazi “EL TRABAJO OS HARÁ LIBRES”

(1) : Suicides à France Telecom Confessions d'un directeur général. de la revista les INROCKUPTIBLES. N°773 del 22 de septiembre 2010

Dr.Luis Nenkies
Numero Edicion Revista:
¿Quiénes le temen al Dr. Freud?
www.topia.com.ar

jueves, 27 de noviembre de 2008

DESDE LA PSICOLOGIA SOCIAL: IMPORTANTE AVISO A LA COMUNIDAD

DESDE LA PSICOLOGÍA SOCIAL: IMPORTANTE AVISO A LA COMUNIDAD
El Colegio de Psicólogos de la Provincia de Buenos Aires (CPPB) se ha declarado en alerta y movilización con motivo de la presentación en la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires de un proyecto de ley de regulación del título de Operador en Psicología Social. Ante ello, la Asociación de Psicólogos Sociales de la República Argentina (APSRA) se ve en la obligación de responder los agravios vertidos por dicho colegio y esclarecer la situación: Hemos de responder detallada y claramente cada una de las acusaciones:
En primer lugar, se equivoca el Colegio de Psicólogos de la Provincia de Buenos Aires al sostener que la Psicología Social carece de fundamento académico. En esta afirmación el propio colegio se contradice, por cuanto por un lado la acusa de falta de fundamento y por el otra señala que es una de las ramas de la Psicología. La Psicología Social es una disciplina que nace en la modernidad, cuando el desarrollo socio-histórico pone en primer plano en el análisis filosófico (Hegel, Marx, Comte, etc.) y científico (Durkheim, entre otros), las problemáticas de la historia, el hombre y la sociedad.Los fundamentos académicos del Psicólogo Social, Operador en Psicología Social y otras modalidades, están dados por los aportes de Kurt Lewin, Wilhelm Wundt, Floyd Allport, Margaret Mead, Gustave Le Bon, Sigmund Freud, Melanie Klein, Robert Baron, Cornelius Castoriadis, Frederick Munné, David Whitaker, Vander Zanden, Jean Leon Beavois, Serge Moscovici, Stanley Milgram entre los extranjeros y entre los argentinos Enrique Pichon Riviere, José Bleger, Fernando Ulloa, Armando Bauleo, Alfredo Moffatt, Ana Quiroga, etc. La gran mayoría de ellos ignorados en la formación académica de los psicólogos del CPBA.Definimos el campo de conocimiento de la Psicología social, como la indagación del nexo fundante entre el orden histórico-social y la subjetividad. Esto implica investigar las instituciones que expresan ese orden, las distintas formas de articulación entre los sujetos de esos procesos históricos (lo que incluye a las estructuras vinculares, grupales y organizacionales) y su relación con los procesos psíquicos.En lo que respecta a la carencia de fundamento legal tal afirmación del Colegio de Psicólogos de la Provincia de Buenos Aires es falsa, por cuanto el título tiene carácter oficial, para lo cual basta revisar las resoluciones RSE. 606/02 RSE 3918.Incluso el uso del término “Psicólogo Social” ha sido aceptado por la Justicia Argentina ya que en todos los casos en que el Colegio de Psicólogos de la Provincia de Buenos Aires querelló por usurpación de títulos y honores a algún Psicólogo Social, el colegio perdió el juicio.
En segundo lugar es cierto que los psicólogos pueden especializarse en Psicología Social, pero ello no los pone en mejores condiciones que los Operadores en Psicología Social para trabajar, pues un post grado está lejos de cumplir con los requerimientos formativos, tanto teóricos como prácticos. Un breve repaso a todos los planes de estudio de universidades oficiales o privadas se verá que la Psicología Social apenas consta de tres o a lo sumo cuatro materias del ciclo de grado o de posgrado, mientras que un Operador en Psicología Social cursa no menos de dieciocho materias teóricas y prácticas que van desde psicoanálisis a la psicología social aplicada, pasando por la Teoría de la Construcción de la Subjetividad, Teoría de las Estructuras Vinculares, Teoría de la Conducta, Psicología de la Vida Cotidiana etc. Que un Licenciado en Psicología haya estudiado materias de Psicología Social no lo convierte en un profesional apto para incursionar en ese medio, o, lo que es lo mismo, que un médico clínico sepa leer radiografías no lo convierte en radiólogo.
En tercer lugar la frase “Psicología Sin Psicólogos” como una situación escandalosa o perjudicial es falsa. Es como pretender una medicina sólo para médicos, con lo cual los radiólogos o los farmacéuticos o los enfermeros no podrían trabajar, decir “medicina sin médicos” u “obras civiles sin ingenieros” o “justicia sin abogados”, esta restringiendo la participación de otras disciplinas u otros puntos de vista a la vez de pretender usurpar un discurso único y una formación única. ¿Tienen las disciplinas vinculadas a la medicina, la arquitectura, o la justicia, entre muchos otros ejemplos, una formación carente sin fundamento teórico propio? ¿Alguien pude suponer que estas nobles profesiones carecen de fundamento? El monopolio de los fenómenos psíquicos en la Argentina nunca fue campo exclusivo de la Psicología. En nuestro país, con el aporte crítico del Dr. Enrique Pichon Rivière, se funda una escuela que rompe con una concepción elitista de la ciencia y se plantea que la psicología social, es un instrumento de cambio y transformación social y que tiene que ser accesible a todo aquel que desee instrumentarse como psicólogo social. Apropiándose de conocimientos, método y herramientas interdisciplinarias propias, para operar y conceptualizar el trabajo de campo en procesos institucionales y vinculares y en generar cambios en esos procesos.Así puede abordar nuevos fenómenos que sufren los sujetos y sus vínculos, que pertenecen a lo social, como las problemáticas estructurales de la sociedad: generados por la pobreza, desocupación, desigualdad, marginalidad, etc., y su nexo con la subjetividad de las personas.
En cuarto lugar, el Colegio de Psicólogos de la Provincia de Buenos Aires ataca al Operador en Psicología Social aduciendo que pone en peligro la salud de la población por un diagnóstico desacertado o intervenciones mal realizadas. Este ataque demuestra un desconocimiento palmario respecto del rol del Operador en Psicología Social dado que este, por su formación, no diagnostica ni realiza intervenciones psicológicas. Cabe aquí hacer una diferenciación tajante entre el Psicólogo y el Psicólogo Social. El Psicólogo – siguiendo lo establecido por el Diccionario de la Real Academia Española –es aquella persona dotada de especial penetración para el conocimiento del carácter y la intimidad de las personas”. El Psicólogo Social no actúa ni sobre el carácter ni sobre la intimidad de las personas, habida cuenta de lo cual mal puede poner en peligro su salud con un diagnósticoo con una intervención mal realizada.
En quinto lugar, el Colegio de Psicólogos de la Provincia de Buenos Aires aduce que para ejercer la psicología en la provincia es necesario tener un título de grado y matricularse en el colegio correspondiente según la ley 10306. Esta es una falacia porque la referida ley ya desde el artículo 1ro. habla del ejercicio de “la actividad profesional del Psicólogo” y no “de la Psicología” .
Es decir, la ley centra su desarrollo en el título concreto de Licenciado en Psicología y Psicólogo y no en otros títulos. Por lo tanto es falso que con la promulgación de una ley que regule a los Operadores en Psicología Social y otros, se viole normativa alguna. Una ley para Psicólogos y Licenciados en Psicología (ley 10306) y otra muy distinta para los Operadores en Psicología Social. Como ocurre con los colegios de ingenieros, de agrimensores o de arquitectos, todos coinciden en actividades como las obras civiles pero cada uno con su incumbencia. El Colegio de Psicólogos de la Provincia de Buenos Aires engaña intencionalmente a la población al pretenderse “colegio de todas las prácticas de la psicología”, cosa que no es cierta. En Sexto lugar el Colegio de Psicólogos de la Provincia de Buenos Aires dice equivocadamente que sólo un psicólogo con título de grado y matriculado puede intervenir en instituciones, grupos y comunidades. Ello no es cierto, dado que si ello fuera así sería ilegal el ejercicio de la mediación, el arbitraje, la asistencia social, la capacitación, etc.
El gran error de todo esto es considerar al Operador en Psicología Social como un psicólogo devaluado o como un profesional que pretende inmiscuirse en el ejercicio de la Psicología. Ello no es así, por el contrario el Operador tiene su área de trabajo, su metodología, su técnica específica y sus propias incumbencias .En efecto, el Operador en Psicología Social trabaja en ámbitos y espacios donde, interactuando grupos de personas, pueden identificarse fenómenos psicosociales. Estos se dan en instituciones, en familias, en organizaciones, comunidades etc. promoviendo una participación activa frente a los problemas sociales que se suscitan, contribuyendo a la búsqueda de soluciones. Nuestra práctica en tragedias como la AMIA, Lapa, Austral, Cromañon, inundaciones de Santa Fe, en el largo período de altos índices de desocupación y varios motines carcelarios, mostraron la idoneidad, la profesionalidad, y el temple de los psicólogos sociales.
El trabajo del Psicólogo Social apunta al desarrollo del espacio grupal, dado que cuando se produce la interacción humana, cuando las personas participan de problemas sociales comunes, la reflexión y la comunicación entre sus miembros trae aparejado el aprendizaje y éste trae también una nueva forma de adaptarse a la realidad, una forma activa. Tal vez sea por eso que es una profesión tan cuestionada ¿a quien le sirve una sociedad sana, reflexiva, participativa, comprometida y hasta combativa de situaciones de injusticia, de opresión, y de alienación a los que nos tiene acostumbrados o no la actual sociedad de consumo?
El mundo es otro, nuestro país cambió. Vivimos momentos de crisis muy profundos. Los problemas sociales que tenemos que abordar son tan complejos y graves, que requieren el aporte de todas las disciplinas que de una manera u otra, se preocupan por las consecuencias que ellos traen, particularmente en lo que se refieren a las resonancias psíquicas sobre las personas. Estamos convencidos que se impone por lo menos, un trabajo interdisciplinario para abordarlos.

En nuestros más de 20 años de prácticas psicosociales desde APSRA, hemos compartido nuestra labor y seguimos haciéndolo, con centenares de psicólogos, trabajadores sociales, consultores y otras especialidades., en escuelas, hospitales, entidades públicas y privadas.
Cada uno desde su lugar, desde su rol o función, contribuyó a resultados beneficiosos para los grupos de personas, las instituciones o las comunidades.
Aprendimos todos.
Lamentamos que no pudiéramos debatir públicamente con el Colegio de Psicólogos de la Pcia de Buenos Aires, porqué la formación de los psicólogos sociales en la Argentina es aún más antigua que la formación en psicología lo que indica que no es una simple especialización y por eso tiene que tener un lugar propio en el mundo académico. Por último, la actitud asumida por la actual comisión Directiva del Colegio de Psicólogos de la Provincia de Buenos Aires viola abiertamente el artículo 14 de la Constitución Nacional, según el cual todos los habitantes tienen derecho a ejercer su industria lícita y a asociarse con fines útiles y pretende negar el derecho a trabajar de más de tres generaciones de Psicólogos Sociales que ya trabajan abiertamente y sin inconvenientes en otras provincias y están incluidos en el nomenclador de la Ciudad de Buenos Aires.
Esta conducta esta tipificada por el artículo 1 de la ley anti discriminación Nº 23.592 que sanciona a quien arbitrariamente impida, obstruya, restrinja o de algún modo menoscabe el pleno ejercicio sobre bases igualitarias de los derechos y garantías fundamentales reconocidos en la Constitución Nacional.
Tal norma considera como actos particularmente discriminatorios los que ustedes realizan por estar basados en opiniones políticas o gremiales.Esperamos que la proposición de debate realizada por carta al Colegio de Psicólogos de la Provincia de Buenos Aires y enviada día 7 de noviembre por nuestra institución - de la cual a la fecha no hubo respuesta - sea aceptada y podamos públicamente exponer nuestras opiniones y aunar esfuerzos profesionales.
Por todo lo expuesto solicitamos al referido Colegio abstenerse de hacer circular informaciones falsas o interpretaciones carentes de sustento legal o fáctico, bajo apercibimiento de denunciar, demandar por daños y perjuicios y querellar penalmente al colegio como institución y como formadores de la voluntad de dicha entidad, por violación a las normas constitucionales anteriormente enunciados. Volvemos a invitar a Colegio (CPPB) a generar un espacio de diálogo constructivo y no obstructivo, con el objetivo de aportar soluciones que redunden en beneficio de toda la comunidad.
María Del Carmen Barcia Joaquín Pichon Rivière
Secretaria APSRA Presidente APSRA

sábado, 15 de noviembre de 2008

Buenos Aires, 6 de noviembre de 2008

Colegio de Psicólogos de
La Provincia de Buenos Aires
Sres. Miembros de la
Comisión Directiva

De nuestra mayor consideración:
En virtud de las solicitadas publicadas por la Comisión Directiva del Colegio de Psicólogos de La Provincia de Buenos Aires, en soportes gráficos y medios digitales, donde se niega el rol del Operador en Psicología Social, informamos que este posee un titulo terciario oficialmente reconocido por el Estado Nacional. Solicitamos entonces que se abstengan de cualquier otra acción que intente obstruir el pleno ejercicio de los derechos a trabajar, ejercer industria lícita y a asociarse con fines útiles, contenidos en el Artículo 14 de la Constitución Nacional.
APSRA entre sus funciones tiene la de promover la disciplina creada en nuestro País por el Dr. Enrique Pichon Riviere (en 1957, con anterioridad al inicio del dictado de la carrera universitaria de Psicología), desde allí afirmamos la especificidad de nuestras competencias que distan, fáctica y empíricamente, en fondo y forma, de las que caracterizan al Psicólogo o Lic. en Psicología.
Nuestra posición condensa la preocupación de miles de profesionales que están ejerciendo el rol en nuestro país dando continuidad al desarrollo de la Psicología Social en estos 50 años. Interviniendo eficazmente en los ámbitos grupal, comunitario e institucional como en situaciones de crisis social y catástrofes, tanto en la emergencia como en la vida cotidiana. Tareas siempre orientadas por la singular mirada que el Psicólogo Social tiene de los hechos y abordando las realidades en dispositivos grupales, poniendo énfasis en las redes vinculares y la prevención en la salud mental.
Estimamos que al sobredimensionar las semejanzas en disciplinas sociales que se encuentran claramente delimitadas y reconocidas por métodos característicos de intervención, se arriba a una visión sesgada de la realidad. Proponemos entonces generar un espacio de intercambio donde basados en una concepción de convivencia y complementariedad, mancomunemos esfuerzos orientándolos al abordaje activo de una comunidad, que hoy necesita de la intervención interdisciplinaria ante la complejización de sus problemáticas.
Sostenemos desde nuestro Esquema Conceptual, Referencial y Operativo que, los modos de vincularse pueden mejorarse mediante la conformación de ámbitos de escucha y reflexión. Y que podemos aprehender formas renovadas de relacionarnos institucionalmente
Por todo lo expuesto, esperamos que divulguen esta carta entre sus asociados y poder contar con su respuesta a la brevedad posible, para establecer un espacio como el propuesto para acercar criterios con la seriedad que esta tensión merece.


Psic. Soc. Joaquín Pichon Riviere Psic. Soc. María del Carmen Barcia

PRESIDENTE SECRETARIA