martes, 1 de abril de 2014

Aumenta en Argentina el cobro de justicia en mano propia


Buenos Aires.- El linchamiento de un joven de 18 años por parte de un grupo de vecinos indignados porque le había robado la cartera a una mujer una semana atrás, ha disparado una ola de casos de justicia por mano propia en Argentina.
David Moreyra murió el martes pasado a causa de los traumatismos severos que le provocaron los golpes y las patadas propinadas por un grupo de vecinos que lo atraparon tras arrebatarle la cartera a una mujer en un barrio humilde de Rosario, a 300 kilómetros al norte de Buenos Aires.
A partir de ese hecho se registraron al menos media docena de intentos de linchamiento de delincuentes en Buenos Aires y otras provincias del país, aunque sin el mismo final trágico. Hasta el momento no hay detenidos por estos ataques.
"Estamos en niveles de violencia que yo al menos no tenía conocimiento, de este tipo de violencia ciudadana, de ciudadanos uno contra el otro, es realmente preocupante", advirtió el lunes Ricardo Sáenz, fiscal general ante la Cámara Nacional de Apelaciones en los criminal y correccional de la ciudad de Buenos Aires.
El fiscal consideró la nueva forma de violencia "un síntoma de la ausencia del Estado. La gente víctima de la inseguridad tiene tanta impotencia ante el hecho que esa impotencia genera mucha bronca", agregó en diálogo con radio La Red.
Argentina no cuenta con estadísticas oficiales sobre delitos desde 2009, pero los medios de comunicación difunden casi a diario casos de asaltos con final trágico para las víctimas y la inseguridad figura entre una de las principales preocupaciones de los argentinos.
Rosario, una de las ciudades con mayor tasa de homicidios del país -22 asesinatos cada 100,000 habitantes, el triple que Buenos Aires- fue epicentro de otros dos casos de golpizas contra ladrones en los últimos días.
En una localidad de la provincia de Río Negro, 1,200 kilómetros al sur de Buenos Aires, vecinos atraparon el domingo a un joven cuando intentaba ingresar a una vivienda particular con fines de robo y le propinaron una fuerte paliza.
Otro caso resonante sucedió el sábado en un coqueto barrio de clase media de la capital a plena luz del día.
Dos hombres a bordo de una moto le arrebataron una cartera a una mujer que estaba sentada en un bar. Personas que estaban allí persiguieron a los asaltantes y atraparon a uno de ellos. El delincuente quedó rodeado por unas 30 personas que le dieron una feroz golpiza hasta que llegó la policía.
El asaltante se encuentra internado con politraumatismos.
"Para que se entienda: de la boca le salía un río de sangre que primero formaba un charco en las baldosas y luego un reguero hacia la calle...Cada vez que el pibe daba signos de que recuperaba la consciencia, alguien salía de la multitud y le pateaba la cara", relató el periodista Diego Grillo Trubba, testigo del hecho.
"A ver si se entiende: eran tipos normales, como ustedes o como yo. Y estaban dispuestos a matarlo", acotó Trubba, quien publicó en su cuenta de Twitter una foto del tumulto.
Para el psicólogo Gregorio Alcain, "lo que nos lleva a esto es la incertidumbre de no saber si salgo a la calle y me van a dar un mazazo en la cabeza para sacarme la billetera. Hay una sensación de desprotección".
Agregó que "las personas tienen desordenes de pánico en cantidades impresionantes, esta es la sensación de desprotección social y esto altera a cualquier ser humano... No pasa por nuestro cerebro racional sino por lo instintivo".

http://eleconomista.com.mx/

lunes, 24 de marzo de 2014

24 de Marzo de 1976 / 24 de Marzo de 2014

Recordemos recordando verdaderamente...
Solemos sostener como cierto lo que otros configuran como recuerdos masivamente, y la realidad y lo necesario para edificarnos al futuro, es recordar, con el recuerdo propio, no con el recuerdo social de lo que se vivió cuando se vivió...
Hacer uso y abusar de una fecha como ésta es demostrar que nada hace mella en nuestro conciente, hacer de éste fin de semana largo un momento de abucheos enfrentados según la bandería política, sigue demostrándonos para que desarmamos puentes para construir muros...
¿Podremos cada uno de nosotros recordar aquel 24 de marzo de 1976?, ¿como lo vivimos, ¿dónde estabamos? ¿qué sentimos?
¿Podremos recordar y revivir sanamente, que creímos que estaba pasando, que significancia tendría en nuestra vida cotidiana, familiar, laboral estudiantil, grupo social, la llegada del Golpe Militar?
Porque de eso se trata el evocar una fecha, del recordar para trabajarla en uno, para ver y entender experiencias, procesos reales y resultados.
Yo recuerdo claramente ese 24 de marzo, los temores y los miedos, las angustias, lo evoco y recuerdo con la mente y con el cuerpo.
¿Ustedes lo recuerdan?
Evocar no es trasgredir la propia experiencia, evocar es recordar y construir, y también por supuesto, en el ejercicio del evocar está la posible complementariedad con la experiencia del otro, con aquella experiencia y mirada ajena...
De eso nos sigue faltando mucho a los argentinos de sentir sin resentir, de evocar sin provocar, de hacer de las experiencias dolorosas y padecidas puentes fuertes para sobrepasar las cicatrices sociales y propias, las de TODOS y las MÍAS, y ratificar que sin un NOSOTROS válido y logrado, aquella herida abierta hace 38 años, seguirá sangrando cada vez más.
Mabel Ieraci

miércoles, 19 de marzo de 2014

Un país con sobredosis de crueldad

Por Enrique Valiente Noailles | LA NACION
La Argentina escribe, día tras día, páginas nuevas en su biografía de la violencia. Afortunadamente, no se agregan al capítulo de la violencia política , pero sí al ya frondoso de la violencia social . Así como la pérdida en el valor de la moneda acelera la inflación, la pérdida de respeto por el valor de la vida ajena y por los demás genera también la peculiar inflación criminal en la que vivimos. En efecto, el espacio público es una zona relativamente liberada para la delincuencia y cualquiera está hoy expuesto a recibir una bala de esta ruleta rusa en curso.

En este contexto, el Estado se resiste aún a asumir la responsabilidad primaria de proteger a los ciudadanos. Que Fútbol para Todos reciba cinco veces más fondos que la lucha contra el narcotráfico es un indicador preciso de las prioridades de nuestros gobernantes, de sus preferencias por el pan y circo por encima de la vida de las personas que habitamos en la Argentina. Mientras el paco devora el futuro de los chicos, en particular de los más vulnerables, se invierte en la anestesia y la propaganda del presente.

La violencia desatada por los grupos de narcos en diversos lugares del país, sumada a otros episodios recientes, hace sospechar que se está pasando a una fase de características no sólo exponenciales, sino cualitativamente nuevas.

Hace pocos días, para apenas citar los casos más recientes, una patota del gremio portuario arrojó al vacío a un chico que intentó pasar un piquete con su mujer embarazada.

Una vez en el piso, como hienas rodeando su presa, intentaron robarle la prótesis de una pierna ortopédica que llevaba. La escena es impactante. No menor a ello fue la saña con que barras de Quilmes golpearon a un hincha que yacía en el suelo totalmente inconsciente, en el marco de una pelea entre facciones. En un tercer caso al azar, puede observarse un video en el que tres jóvenes que integraban una patota fueron detenidos por la Policía Metropolitana, luego de que su víctima fuera golpeada en el suelo mientras se le robaba sus pertenencias. En el ataque y los golpes participaban también mujeres.

La sobredosis de crueldad de las imágenes anteriores conmueve tanto o más que los episodios delictivos de base. Porque en ellas hay un componente de gratuidad no reductible a la racionalidad y a la ecuación finalmente económica que subyace a la delincuencia. El otro, como tal, ha alcanzado el grado cero del valor, y no deja de advertirse, incluso, cierto gozo en mostrar públicamente esa concepción. Hay algo más que delincuencia: en cada caso parece tratarse de un odio preexistente en busca de un objeto. Es decir, un estadio de violencia anterior a todo rostro es lo que estamos viviendo. No puede dejar de señalarse que este detestar a priori, esta conversión rotativa e impiadosa de cualquiera en un enemigo, este revanchismo anterior a lo que aparezca enfrente, ha sido el modus operandi del poder durante todos estos años. De manera que la grave exclusión social que vive la Argentina desde hace años se encuentra espolvoreada hoy no sólo por una inflación del 40% anual, sino por estos valores de fractura social.

Adentrándonos algo más en estas formas de ferocidad y en estos sobreagregados al delito, lo que puede observarse es una inédita y profunda forma de desinhibición. Sucede como si el barniz civilizatorio que nos protege del estado de naturaleza se estuviera descascarando. Porque para una sociedad con una poderosa tendencia a la anomia y la inobservancia de las normas, los últimos años han servido como un relajador adicional de hábitos, como un borroneo deliberado de las fronteras de lo legal, como un salvoconducto para pasar por encima del derecho de los demás. Se nos ha proveído de los eufemismos justificatorios para quebrar la ley y de las interpretaciones que sirven de apoyo para hacerlo. En este sentido, sucede como si a un adolescente, con su natural tendencia al descontrol, se le hubieran facilitado altas dosis de alcohol.

Ahora bien, ¿son aquellos fenómenos mencionados al inicio casos aislados o, por el contrario, vistos a través del microscopio, son las células de una tendencia más amplia? Por poner sólo un ejemplo, ¿es casual que la familia Ciccone haya denunciado el trato "bestial, deleznable y cruel" de nuestro vicepresidente, adjetivos que podrían emparentarse con los que merecen aquellas situaciones? Probablemente no, ya que en términos contextuales y políticos la desinhibición de la conducta pareciera estar pasando a ser una norma. En relación con la ley, nuestra democracia continúa involucionando hacia un estadio precopernicano. No nos decidimos a girar alrededor de ella. La era alfonsinista, con todos sus errores, soñaba aún con su respeto, y su líder encarnaba esos valores. Hoy apenas se advierten los restos fósiles de una era que se proponía, en 1983, convertir a la ley en su principio rector con el Estado como fuente y garante de ese proceso. A partir de la década menemista, se abrieron las compuertas de una corrupción masiva y de una degradación adicional de la ley, que la kirchnerista perfeccionó, dándole un soporte interpretativo y un relato justificatorio. A una sociedad normalmente inclinada a transgredir y con alta tolerancia social a ello, se le ofreció un narcótico perfecto para terminar de desinhibirse. Para ponerlo en una imagen cambiaria, al habitual mercado blanco y negro de los comportamientos, se le adicionó el contado con liquidación, es decir, el comprobante, el elemento justificatorio para ir más allá de lo permitido.

Lo que estamos observando en este tiempo, entonces, no es un grado adicional de violación de la ley, sino su fase exponencial. A lo que se agrega el retorno a otro estadio peligroso, porque asistimos a la implosión ideológica y práctica de la ley desde adentro mismo de su lugar de representación. El Estado es hermano del delito y tiene vínculos incestuosos con él. No hay más que ver el caso paradigmático de los barrabravas, cuya verdadera definición es la de ser mercenarios, fuerzas de choque y empleados en negro de la política. Consignaba hace unos días LA NACION uno de los spots con recomendaciones que prepara el Gobierno para los argentinos que asistan a la Copa del Mundo y que se pasará en tandas televisivas: "En caso de poseer causas penales en trámite, gestionar el permiso del correspondiente tribunal actuante para salir del país, llevando copia del testimonio", aconseja. No vaya a ser que estos "maravillosos tipos parados en los paravalanchas con las banderas", como los describió la Presidenta, encuentren algún contratiempo para salir del país.

Es, nuevamente, apenas un ejemplo, pero si nuestro Estado usa y avala estas fuerzas de choque, si se las legitima desde adentro de la institucionalidad, estamos volviendo a las prácticas del pasado, en el que aprendimos que, cuando el Estado no respeta, la ley genera un daño muy superior que cuando no la respeta un individuo. La red de protección mutua entre política, fútbol, sindicalismo y policía, en este caso, muestra que parte de nuestra dirigencia institucional ha desembocado en una fase descarnada dentro de este proceso de desinhibición de fondo en curso. Podemos observar, entonces, que no sólo los delincuentes comunes están dispuestos a todo.

Lo que está ocurriendo, en suma, tiene riesgos diversos que deberán ser atajados a tiempo. Por un lado, el de insensibilizar y elevar el umbral de naturalización de esa perversión comunitaria que es la violencia. Por otro, que se vaya creando la semilla secreta de una reacción pendular, bien expresada en el cartel que se vio hace poco en una marcha por la inseguridad en Lanús: "Los derechos humanos son para nosotros, no para los chorros". Y, finalmente, que se plasme el riesgo mayor: el de una frustración colectiva frente al vale todo, que lleve a desinhibir a quienes aún no se comportan de ese modo, con la posibilidad de extender esta práctica a todos los niveles. Y eso equivaldría a multiplicar el germen de una metástasis mafiosa a escala mayor.

© LA NACION.

domingo, 23 de febrero de 2014

La teoría de la Gestalt en Psicología Social.

(Fragmento)
La teoría de la Gestalt es una de las más importantes en psicología social, ya que gracias a las técnicas que desarrollaron ahora se pueden estudiar aspectos sociales como confianza y desconfianza, conformismo social, liderazgo entre otras de forma experimental. Kohler y Koffka fueron quienes enunciaron los principales postulados clásicos de la psicología de la Gestalt, básicamente estos postulados dicen que los fenómenos psicológicos se dan en un campo el cual está compuesto por muchas partes las cuales son diferentes, pero que interactúan conjuntamente para lograr la máxima o mejor organización posible.
Esta teoría se basa en la percepción, la cual dicen: está organizada y su organización es tan buena como lo permiten las condiciones de estímulos.
1. Si la percepción está organizada:
a) La percepción de algún elemento no cambiara aunque se remplacen todos sus componentes, siempre y cuando no varíen las relaciones entre estos. Ejemplo: una escuela no dejara de ser escuela aunque todos sus alumnos sean sustituidos por otros.
b) El campo total en el cual se encuentre cualquier elemento influirá en la percepción de este. Por ejemplo: No se percibirá igual si una persona esta hincada rezando en una iglesia a que si lo hace en vía pública.
c) Emergerán características de su organización, que serán características de las relaciones no de las entidades en si, por ejemplo: no se percibiría que una persona no está a la moda si no se hicieran ejemplificaciones de lo que es estar a la moda.
2. La percepción es tan buena como los estímulos lo permiten.
-Asimilación y contraste. La percepción se puede centrar en que tan parecido o distinto es un elemento en relación a su contexto y de esta forma generalizarlo o alejarlo de él.

Ver ensayo completo en:
http://www.buenastareas.com/ensayos/La-Teoria-De-La-Gestalt-En/3547482.html

martes, 11 de febrero de 2014

Observando, viendo y viviendo lo que socialmente va ocurriendo en éste país, y bien digo va ocurriendo, dado que no va pasando, pensaba en aquella frase maravillosa de Moffat y en su libro "Terapia de Crisis":
“La Terapia de Crisis tiene como fundamento epistemológico la filosofía existencial, que percibe al hombre como un proyecto, un ser arrojado a su futuro. Las crisis psicológicas ocurren ante transformaciones inesperadas. En los momentos de discontinuidad de esa aventura del existir, el yo queda solo y paralizado. La mirada del otro es lo que me define, yo existo en ese transcurrir del encuentro con el otro, si no me comunico se detiene la vida y me enfermo. "
Y leyendo un excelente trabajo de la Lic. Diana Cacciola quien es Profesora Adjunta del Departamento de Psicología y Psicología Social Universidad John F. Kennedy, publicado en marzo del 2012, y titulado "LA PSICOLOGIA SOCIAL ANTE
SITUACIONES CATASTROFICAS", elijo y transcribo el siguiente párrafo intento completar la idea de base.
"Los fundamentos de la Psicología Social apuntaron desde un comienzo a tomar en cuenta al individuo y las circunstancias sociales que lo rodean. Circunstancias que inciden en todo su ser, ya sea físico, emocional, psíquico o espiritual. Y muchas veces esas circunstancias irrumpen e interrumpen su pro-yecto, su ser en el mundo y lo ponen cara a cara con la muerte.
En nuestra sociedad occidental y exitista, cuesta mucho hablar de la muerte. Es un tema negado y temido a la vez, como algo que es necesario ocultar (salvo para la tapas de algunos medios de comunicación que sacan mucho provecho de ella, pero que no ayudan en nada, muy por el contrario, con su morbosidad y falta de respeto generan más confusión, dolor y ansiedad).
Qué respuesta da la Psicología Social Aplicada ante estos casos? Alfredo Moffatt, discípulo dilecto de Pichón Riviere y psicólogo social, en su libro “Terapia de Crisis. La emergencia psicológica” dice al respecto: “ Yo me especialicé en Terapia de Crisis porque en nuestro país no hay una concepción de emergencia en psicoterapia. Supongamos que en la medicina no hubiera una concepción de emergencia y el médico tuviera que decirle al herido en un accidente: ... En Noviembre y Diciembre, yo había sido convocado para trabajar con los familiares y sobrevivientes del incendio de un supermercado en Paraguay, el Ycua Bolaños (1/8/2004). Realicé allá, para profesionales involucrados en salud mental, seminarios de terapias de emergencia, de crisis y de utilización de psicodrama entre otras técnicas, para ayudar a los afectados en la elaboración de esas escenas tan traumáticas, esas vivencias desgarradoras. A pedido de ellos, volví a Paraguay para pasar Navidad con los familiares. Y al día siguiente de mi regreso, por la noche, sucedió lo de Cromañón a cuatro cuadras de mi casa. Me avisaron, fui enseguida y allí ya estaba Carlos Sica, con el equipo de EPS (Emergencias Psicosociales). Me dieron un guardapolvo blanco con la sigla del EPS como el que usan ellos ya que con eso teníamos acceso a todo, como los policías y los médicos.
Trabajamos toda la noche....Yo me quedé cerca de los treinta primeros cadáveres, porque era allí donde se producían las situaciones más dramáticas, ya que el pariente al reconocer el cuerpo de un ser querido, sufre el primer impacto, el shock , con una regresión tan aguda que presenta características casi psicóticas y es allí donde se puede ser más útil aplicando una técnica que nosotros desarrollamos y que llamamos maternaje....(consiste nada más y nada menos que en un abrazo, una contención física, donde cualquier palabra está de más, un abrazo que llegue al momento del llanto, del suspiro, del grito más doliente). Al día siguiente, 31 de diciembre, no paré en todo el tiempo....Organizamos un equipo de ayuda al que llamamos Bancavida....suponemos que la imagen de un psicólogo clínico está asociada con la de alguien que interroga y lo que menos quieren los chicos es andar respondiendo cuestionarios. … También funciona en ellos un mecanismo de negación razonable: desvían la angustia y el dolor hacia la bronca y la exigencia de justicia. Pero si esto se prolonga en el tiempo y no se elaboran adecuadamente el dolor y el duelo, las consecuencias pueden ser fobias, pesadillas, somatizaciones, etc....No existe el “psicólogo contenedor” que les permita elaborar el duelo desde la cultura adolescente, y dentro de una estructura grupal... La gran tarea del familiar y también del sobreviviente es realizar el duelo. Esto es imprescindible porque >el que evita el llanto, después deja de reir> porque para no llorar hay que endurecer la cara, que luego te queda dura y no podés reír...
Yo pienso que el duelo es simétrico y opuesto al parto: el parto, que es doloroso, es el pasaje de una persona que está adentro, hacia la realidad, hacia afuera y la operación contraria también es dolorosa porque es hacer que alguien que está afuera, en la realidad, entre y se quede en nuestro corazón. Muchas veces, para esto se requiere ayuda terapéutica, porque tal vez entre el que quedó y el que murió existió algún conflicto que quedó sin resolver. Entonces, después del shock, es preciso lograr que el que se queda sostenta, en su mente, el diálogo de despedida en el que queden resueltas las diferencias que pudieron separarlos, situación ésta que es muy frecuente entre hijos y padres adolescentes.
En ese diálogo imaginario,el que quedó debe poder decir lo que no había podido decir antes y también debe escuchar lo que no escuchó en una despedida que no existió por lo brutal e inesperado de la tragedia y que hay que realizar imaginariamente. En una separación, lo que cuenta no es el cuerpo, sino la historia que vivimos con esa persona. El cuerpo es el sostén de esa historia de vida, y la memoria de esa historia es lo que hay que incorporar....
La terapia de crisis opera con el psicodrama y el grupo operativo de Pichón Riviere, es el instrumento básico para elaborar catástrofes de este tipo, que son sociales y no individuales. En las catástrofes grandes se debe trabajar a nivel grupal, nunca individual, y especialmente con los jóvenes que tienen una cultura grupal...
Nosotros en Bancavida, trabajamos con un esquema de tres momentos del duelo y esto nos organiza los abordajes para ayudar a elaborarlo. Estos momentos son:
Etapa 1 Shock psicológico:
La primera es de shock psicológico, el reconocimiento del cuerpo del ser querido produce una intensa regresión, se detiene el tiempo y el espacio. El psiquismo entra en un vacío insoportable. En esta etapa es necesaria una asistencia corporal basada en terapias psicodramáticas para que se restituya la percepción de la realidad. Luego pasado el shock, se produce la catarsis de llanto y se abre la posibilidad de diálogo que permite socializar el dolor, ponerlo en palabras, poderlo transmitir y compartirlo (con-partirlo).
Etapa 2 Diálogo de despedida:
Luego de varios días se entra en otra etapa que es poder realizar el diálogo de despedida que no pudo ser por lo imprevisto y brutal de la separación. Se emplean entonces técnicas que estimulan y acompañan el diálogo interior, que va transformando el vínculo real en vínculo subjetivo con el ser ausente. Es el momento de las frases que no se pudieron decir: “...te quiero mucho y nunca te lo pude decir...” “...perdoname por...”. Para esta tarea desde un caldeamiento grupal se utilizan objetos intermediarios, almohadones o yo auxiliares.
Etapa 3 Recrear la vida cotidiana:
La última etapa es reconstruír la trama cotidiana reparando los vacíos que deja la persona querida en la vida diaria...en el almuerzo familiar de los domingos,en los espacios que se compartían, etc.
El dolor en esta etapa es ya más suave y lo normal es que al año se cumpla la tarea de duelo. En caso de duelos patológicos se va a requerir más tarea de ayuda desde una terapia de base existencias que restituya el sentido de la vida frente al tema de la muerte. “Los muertos no mueren realmente, siguen viviendo en el corazón de los seres queridos”...
...esta es la Terapia de Crisis que fui desarrollando a través de más de cuarenta años de trabajar en
la reparación de situaciones dolorosas...
Como hacía referencia Alfredo Moffat, el modelo a seguir fue iniciado por Pichón Riviere, quien fue uno de los precursores en empezar a vislumbrar un trabajo basado en la contención grupal, en los casos de catástrofes, sobre todo en el estudio de la inundación como tema típico de la situación catastrófica, que a él mismo le toco vivir."